La excanciller alemana Angela Merkel ha instado a la Unión Europea a "seguir regulando" las redes sociales y la Inteligencia Artificial (IA), al considerar que ambas herramientas pueden amenazar los sistemas democráticos, ya que con ellas "la verdad puede presentarse como mentira y la mentira como verdad", y ha exigido que exista "rendición de cuentas" para quienes difunden bulos.
Durante un discurso ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), tras recibir la Orden al Mérito Europeo, la dirigente conservadora ha defendido que, aunque "quizás se cometan errores", el bloque comunitario debe perseverar en una senda regulatoria en la que "es pionero" y continuar avanzando en normas sobre redes sociales e Inteligencia Artificial.
"En las redes sociales la verdad puede presentarse como mentira y la mentira como verdad, lo que pone en riesgo la información en toda Europa. Esta situación se ve agravada por el desarrollo de la IA. Por ello, solo puedo animarles a seguir regulando las redes sociales y también la Inteligencia Artificial. Quizás se cometan errores, pero aprendemos de ellos", ha señalado en su intervención.
Merkel ha rechazado la postura de quienes sostienen que "ya no es necesario asumir la responsabilidad de difundir información" y "que no debe haber rendición de cuentas por las mentiras", ya que, en su opinión, esta actitud "socavaría la democracia".
En su alocución ha recuperado las "tres promesas" formuladas a los ciudadanos de los Estados miembro con la Declaración Schuman hace 75 años, punto de partida de la actual Unión Europea, y que, a su juicio, se encuentran hoy "bajo presión". Como primera promesa ha citado la paz, que se había "normalizado" hasta que "llegó el bárbaro ataque de Rusia contra Ucrania".
"Hemos comprobado que ya no puede darse por garantizada y que es frágil", ha afirmado la excanciller, que también ha aludido a que la nueva doctrina de seguridad de Estados Unidos evidencia que la UE ya no dispone de las mismas certezas que en el pasado. "A veces recurrimos a la dimensión de defensa de la Unión Europea, que no funcionó al principio, pero esta promesa de paz permanecerá", ha añadido.
Prosperidad y democracia, pilares en tensión
La segunda promesa, ha recordado, "es la de prosperidad para nuestros ciudadanos", igualmente sometida a presión. Merkel ha rememorado que en el año 2000 los jefes de Estado y de Gobierno se comprometieron en Lisboa a convertir a Europa en "el continente más fuerte y basado en la ciencia del mundo", una meta de la que, según ha reconocido, el bloque "está lejos". "Queda mucho trabajo por hacer", ha enfatizado.
La excanciller ha advertido de que, sin una base sólida de prosperidad económica, la Unión Europea tampoco podrá "proteger el clima ni garantizar la biodiversidad", y ha defendido que "la sostenibilidad y el éxito económico son condiciones previas para que los ciudadanos europeos perciban Europa como un valor añadido".
En esta línea, ha reivindicado el informe sobre competitividad elaborado por el ex presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi como referencia para que las instituciones comunitarias orienten sus políticas con el fin de recuperar el potencial económico perdido.
La tercera promesa es la de la democracia, que Merkel ha descrito como "la dignidad humana, los Derechos Humanos, la dignidad de cada persona, los derechos de las minorías y la cooperación multilateral en el mundo". "No hay libertad sin democracia", ha remarcado, antes de enlazar con su advertencia sobre las redes sociales y la IA como amenazas centrales a este tercer pilar fundacional de la Unión.
Merkel ha sido recibida con una ovación en pie en el hemiciclo antes de tomar la palabra y ha sido reconocida por su papel como figura clave en la construcción de puentes entre el Este y el Oeste del continente europeo.
La Orden del Mérito Europeo fue instituida el año pasado por la Mesa de la Eurocámara con motivo del 75º aniversario de la Declaración Schuman, convirtiéndose en la primera distinción civil de este tipo concedida por una institución de la Unión Europea. El premio distingue a personas que han contribuido de manera destacada a la integración europea o a la defensa y promoción de los valores europeos.