Nepal teme una segunda riada: la amenaza que permanece río arriba tras la catástrofe

Las autoridades mantienen la alerta porque un nuevo bloqueo continúa aguas arriba del río Lhende Khola y podría provocar otra crecida repentina en las mismas zonas ya devastadas

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Imagen de archivo de una bandera de Nepal. Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov
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La catástrofe de Nepal puede no haber terminado. Las autoridades han advertido de que existe riesgo de una segunda gran riada porque permanece un bloqueo aguas arriba del río Lhende Khola, el cauce relacionado con la inundación que ha arrasado localidades del norte del país junto a la frontera con el Tíbet.

La primera crecida ha destruido viviendas, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas y ha dejado decenas de muertos y cientos de desaparecidos a ambos lados de la frontera. Pero mientras continúan las operaciones de búsqueda, los equipos de emergencia vigilan ahora qué ocurre río arriba.

La posibilidad de que ese tapón natural ceda repentinamente mantiene bajo amenaza a las poblaciones situadas aguas abajo.

Qué preocupa ahora a las autoridades

La hipótesis con la que trabajan los investigadores apunta a que un terremoto pudo desencadenar una avalancha de hielo y roca sobre el río Lhende Khola. Esa masa habría bloqueado temporalmente el cauce y contribuido posteriormente a liberar de forma súbita una enorme cantidad de agua, lodo y escombros.

El problema es que todavía existe otro bloqueo aguas arriba, según las autoridades citadas por Reuters. Si acumula suficiente agua y termina rompiéndose, podría generar una segunda ola de inundación.

No existe por ahora una previsión que permita establecer cuándo podría producirse ni qué dimensiones alcanzaría. Precisamente por esa incertidumbre, las autoridades han pedido mantener la vigilancia y evitar las proximidades de los cauces afectados.

Nepal mantiene activadas las alertas

El Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal mantiene este miércoles avisos hidrológicos activos y el sistema nacional de seguimiento de ríos continúa operativo. El organismo dispone además del teléfono gratuito 1155 para información meteorológica y alertas de inundaciones.

Las advertencias afectan especialmente a las áreas atravesadas por los sistemas fluviales que descienden desde la frontera tibetana hacia el interior de Nepal.

Los daños sufridos por las carreteras y las telecomunicaciones complican además la vigilancia de determinadas zonas y el acceso de los equipos de rescate.

Una riada que recorrió varios sistemas fluviales

La catástrofe ha afectado al entorno del Bhote Koshi y el Trishuli, dos cauces fundamentales en esta zona del Himalaya.

La crecida arrastró estructuras y materiales montaña abajo hasta alcanzar localidades y pasos fronterizos, y también afectó a Gyirong, en el lado tibetano. Associated Press informa de daños graves a lo largo de los ríos Bhote Koshi, Trishuli y Narayani.

En este tipo de episodios, el peligro no depende únicamente de la lluvia que cae sobre el terreno. Un deslizamiento o una avalancha pueden crear una presa natural y hacer que el agua se acumule durante horas antes de liberarse de manera súbita.

La zona ya sufrió otra gran inundación hace 14 meses

La preocupación se agrava porque esta región ya padeció otro gran episodio de inundaciones hace apenas 14 meses.

El antecedente alimenta el debate científico sobre la vulnerabilidad creciente del Himalaya, donde se combinan glaciares, fuertes pendientes, actividad sísmica, lagos de montaña e infraestructuras asentadas en valles estrechos.

Por ahora, la prioridad sigue siendo localizar a los desaparecidos y evitar que una nueva crecida sorprenda a equipos de rescate y habitantes de las zonas situadas aguas abajo.