Las autoridades de Ucrania han denunciado este jueves una nueva oleada de ataques rusos durante la pasada noche y la mañana contra Kiev y la región de Járkov, con un balance provisional de al menos nueve víctimas mortales y decenas de personas heridas.
El gobernador de Járkov, Oleg Sinegubov, ha comunicado un bombardeo contra unas instalaciones agrícolas situadas en Stara Hnilitsia, una zona rural en el noreste del país. Según los primeros datos oficiales, se han registrado siete fallecidos y alrededor de una docena de heridos.
“El enemigo cometió otro crimen de guerra”, ha denunciado el primer ministro ucraniano, Serhi Koretski, según recoge la agencia Ukrinform.
Al mismo tiempo, el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania ha precisado que los ataques nocturnos efectuados por las Fuerzas Armadas rusas sobre la región de Kiev han provocado la muerte de dos personas y han causado una decena de heridos.
Los impactos se han producido en los distritos de Solomianski, Podilski y Dnipró. Entre los heridos figura un miembro de las fuerzas de seguridad. Un día antes, los bombardeos rusos ya habían dejado dos muertos y cerca de medio centenar de heridos en la capital ucraniana.
En este contexto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, subrayó en las últimas horas que este tipo de ofensivas evidencian que la presión internacional sobre Rusia “nunca fue suficiente”. Moscú, afirmó, “cree que puede seguir apostando por el terror” mediante el uso de misiles balísticos.