El recién investido presidente de Paraguay, Pedro Alliana, se ha dirigido este viernes a las personas afectadas por el escándalo financiero ligado a Ueno Bank —crisis que desembocó en la destitución del exmandatario Santiago Peña— para garantizarles que “serán compensados” y subrayar que el nuevo Ejecutivo no los “dejará solos”.
“Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente, no los vamos a dejar solos, ordeno que se tomen acciones inmediatas para resarcir a los ahorristas con preferencias por los menos favorecidos”, ha proclamado Alliana durante el acto de juramento ante el Congreso, donde ha avisado de que no “quiere tibios para esta misión”.
En su intervención, el nuevo jefe del Estado ha remarcado que la acción de su Gobierno deberá centrarse en las prioridades internas del país. Por ello, ha pedido a los integrantes de su gabinete que limiten al máximo sus viajes al extranjero, autorizándolos solo por “razones impostergables” y de estricta necesidad, como gesto para intentar recomponer la confianza de la ciudadanía y del electorado.
“Ya se hizo suficiente en el exterior. Yo voy a ser un presidente que se ocupa del Paraguay adentro. Pido a los ministros que viajar sea por una razón impostergable y trabajar en los territorios de la patria sea la absoluta prioridad”, ha afirmado.
Alliana ha recordado también el horizonte temporal del actual mandato, que se extiende hasta las elecciones del 15 de agosto de 2028, periodo en el que aspira a “construir un Gobierno digno, uno que se recuerde por su generosidad con los ciudadanos y por su firmeza contra quienes pretenden robarles su futuro”.
“Por eso exijo a los ministros y ministras que al final de cada día me rindan cuenta de la acción que produjeron en cada jornada, sin excusas y con respeto”, ha insistido el presidente.
Entre las líneas maestras de su programa, el mandatario ha puesto el acento en la reducción del gasto público considerado superfluo, en la atención prioritaria a los sectores más vulnerables de la sociedad y en la búsqueda de soluciones para los ahorristas perjudicados por la crisis de Ueno Bank.
Con esta investidura, Pedro Alliana se convierte en el presidente número 52 de la República de Paraguay, tras la salida de Santiago Peña a raíz del escándalo financiero. El hasta ahora vicepresidente, que compartía con Peña el periodo constitucional 2023-2028, deberá completar el año y nueve meses que restan del actual mandato.
La dimisión de Peña estuvo directamente vinculada al colapso de Ueno Bank, entidad financiera relacionada con antiguos socios comerciales del expresidente, que terminó intervenida por el Banco Central después de que su solvencia cayera por debajo de los umbrales mínimos, lo que evidenció su incapacidad para garantizar los depósitos de millones de clientes.
En este contexto, la Cámara de Diputados rechazó el jueves pasado la apertura de un nuevo ‘impeachment’ contra Alliana por el caso bancario, decisión que despejó definitivamente su camino hacia la jefatura del Estado.