La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha asegurado este martes que el responsable del tiroteo en la pirámide de Teotihuacán no mantiene relación alguna con el crimen organizado. Ha subrayado que el ataque, en el que falleció una turista y otras trece personas resultaron heridas, “estaba influenciado en episodios que ocurrieron en el exterior”.
Sheinbaum ha admitido que, tras lo sucedido el lunes, el Gobierno federal revisará y ampliará los dispositivos de seguridad en las zonas arqueológicas del país, un escenario que hasta ahora no se contemplaba. “Este caso nos hace reforzar todas las medidas”, ha manifestado durante su conferencia de prensa matutina.
En esta línea, ha detallado que efectivos de la Guardia Nacional y de las fuerzas federales asumirán el refuerzo de la vigilancia en estos recintos, mientras se procede a la instalación de arcos detectores de metales, según informa “El Universal”.
“Este episodio tiene que ver con una persona que tenía problemas psicológicos”, ha indicado la mandataria mexicana, remarcando que hechos como este evidencian la importancia de fortalecer las políticas de salud mental. Por ello, ha avanzado que el miércoles presentará un nuevo programa estatal centrado en este ámbito.
El fiscal general del Estado de México, José Luis Sánchez Martínez, ha precisado que el atacante, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, iba armado con varias pistolas y portaba material escrito relacionado con la matanza de Columbine, perpetrada hace 27 años por dos estudiantes en un instituto de Colorado, Estados Unidos, donde asesinaron a doce alumnos y a un profesor.
De acuerdo con la investigación, Ramírez efectuó hasta catorce disparos con un arma fabricada en la década de 1960. Sheinbaum ha avanzado que el Gobierno reactivará campañas públicas para desalentar el porte de armas de fuego en espacios públicos y de convivencia.
El secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda, ha señalado que Ramírez se quitó la vida después de resultar herido en una pierna por disparos de agentes de la Guardia Nacional que acudieron a la zona arqueológica de Teotihuacán.
Según las autoridades, el agresor actuó en solitario y había llegado el día anterior a este enclave turístico, situado a unos 50 kilómetros al noroeste de Ciudad de México, desde su municipio de origen, Tlapa, en el estado de Guerrero. El ataque se prolongó aproximadamente durante una hora. Una turista canadiense murió tras recibir un disparo en la cavidad torácica, han detallado las autoridades.
Las fuentes oficiales mexicanas han indicado que siete de los trece heridos siguen hospitalizados y bajo atención médica. Sheinbaum ha insistido en que todos ellos se encuentran fuera de peligro y ha expresado su reconocimiento a las autoridades locales por la rapidez de su respuesta.