La declaración que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tenía previsto ofrecer este lunes como acusado en el proceso por presunta corrupción ha sido anulada a última hora, después de que su equipo legal presentara una petición de urgencia. La vista se reanudaba tras más de dos meses de suspensión motivada por la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
El tribunal responsable del caso ha explicado que la cancelación se decidió aproximadamente una hora y media antes de que Netanyahu compareciera como testigo, a raíz de una solicitud presentada por su abogado, Amit Hadad, quien tiene previsto registrar en las próximas horas un escrito formal en este sentido, según ha informado la emisora pública israelí Kan.
Por el momento no se han hecho públicos los argumentos detallados de la defensa, aunque diversos medios israelíes, entre ellos 'Yedioth Ahronoth', apuntan a que la petición estaría relacionada con la seguridad personal del primer ministro. En las dos últimas semanas, varias sesiones ya habían sido suspendidas por este mismo motivo, después de que el tribunal aceptara las alegaciones planteadas por los abogados de Netanyahu.
La Fiscalía, que todavía no ha reaccionado a la suspensión de la vista de este lunes, ha sostenido en casos anteriores que "no hay necesidades de seguridad urgentes o concretas" que avalen estos continuos aplazamientos y ha subrayado que "existe un interés claro y notorio en que el juicio avance".
Esta nueva interrupción del proceso se produce un día después de que el presidente de Israel, Isaac Herzog, instara a Netanyahu a alcanzar algún tipo de acuerdo con la Fiscalía sobre los cargos que pesan contra él antes de que decida si le concede un eventual indulto, tal y como ha reclamado también el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estrecho aliado del dirigente israelí.
Netanyahu figura como acusado en tres expedientes judiciales por varios delitos, entre ellos fraude y aceptación de sobornos, aunque él sostiene que se trata de una maniobra política en su contra que ha calificado de "caza de brujas". Pese a estos procesos, regresó al cargo para un sexto mandato a finales de 2022, después de que las causas se abrieran en mayo de 2020 y hayan acumulado sucesivos retrasos desde entonces.