El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este viernes que impondrá nuevas subidas de aranceles a la Unión Europea como respuesta a las sanciones "sin explicación alguna" aplicadas a grandes multinacionales estadounidenses como Apple, Amazon o Meta.
"La Unión Europea vuelve a las andadas y, como siempre, ¡ataca directamente a grandes empresas estadounidenses!", ha criticado el mandatario en un mensaje publicado en su propia plataforma de redes sociales, donde ha acusado a Bruselas de "robar" a estas firmas sin ofrecer justificación.
En esa misma línea, ha recalcado que "Estados Unidos no es una 'hucha' para Europa, ¡no lo permitiremos!", y ha insistido en que su Administración no aceptará esta "práctica ilegal y altamente discriminatoria", que sitúa en los primeros meses del mandato de su predecesor, el expresidente Joe Biden.
Trump ha adelantado que su Gobierno abrirá una investigación sobre estas actuaciones "ilegales y nada éticas" que, según ha señalado, la UE ha ido aplicando a las compañías de su país y que, en el caso de Google, acumulan ya más de 18.000 millones de dólares (unos 15.000 millones de euros), ha precisado.
El dirigente republicano ha explicado que su protesta se produce después de conocer que Google ha sido sancionada con otros 1.000 millones de dólares, sumándose a las penalizaciones previas que, "sin motivo alguno", ya habían recibido otras grandes tecnológicas como Apple, Meta o Amazon.
"La Unión Europea pagará un precio muy alto por esta conducta ilegal (...) Las sanciones serán revocadas por completo y prevemos que se les impondrá un arancel sustancial lo antes posible", ha avisado el presidente estadounidense, elevando el tono del pulso comercial con Bruselas.
Conviene recordar que las instituciones comunitarias han impuesto estas multas a los gigantes tecnológicos por vulnerar la normativa europea en materia de competencia y de protección de datos de los usuarios.
Nueva oleada de aranceles
Las nuevas advertencias del magnate llegan apenas un día después de que hiciera pública una nueva oleada de aranceles dirigida a cerca de 60 países tras la expiración del gravamen temporal del 10% que estuvo vigente durante 150 días, una medida con la que afirma querer castigar a las economías que, a su juicio, no han tomado suficientes medidas para frenar la entrada de productos fabricados con trabajo forzoso.
La Comisión Europea ha valorado positivamente esta decisión en el caso de la UE, al mantenerse el arancel del 10% previsto en el acuerdo comercial vigente y recuperarse exenciones para determinados bienes, entre ellos el corcho y los diamantes.