Trump revela que pidió a Xi frenar el envío de armas a Irán y el líder chino negó apoyar militarmente a Teherán

Trump cuenta que pidió por carta a Xi que China no enviara armas a Irán y que el líder chino le respondió negando cualquier ayuda militar a Teherán.

1 minuto

EL presidente de EEUU, Donald Trump, ofrece declaraciones a la prensa en la Casa Blanca.  Europa Press/Contacto/Salwan Georges - Pool via CN

EL presidente de EEUU, Donald Trump, ofrece declaraciones a la prensa en la Casa Blanca. Europa Press/Contacto/Salwan Georges - Pool via CN

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado que envió una carta a su homólogo chino, Xi Jinping, solicitándole que Pekín se abstuviera de proporcionar apoyo militar a Irán en el marco de la guerra con Estados Unidos e Israel. Según ha explicado, el dirigente asiático le respondió por escrito asegurando que China no está suministrando armamento a Teherán.

“Me escribió una carta bonita, en respuesta a la carta que le escribí porque escuché que China estaba dando armas a Irán”, ha explicado en una entrevista con la cadena Fox, en la que ha indicado que en su intercambio de misivas, el presidente chino le aseguró que Pekín no está ayudando militarmente a Teherán.

“Le escribí una carta pidiéndole que no lo hiciera. Y él me escribió una carta diciendo que, en esencia, no lo estaba haciendo”, ha resumido el mandatario estadounidense al relatar este cruce de correspondencia.

De cara a su próximo viaje oficial a China, previsto para el mes de mayo, Trump ha subrayado que, mientras el presidente chino “necesita petróleo”, Estados Unidos no se encuentra en esa misma situación. No obstante, no ha precisado de qué manera considera que la guerra en Irán y la tensión en el estrecho de Ormuz podrían repercutir en la cumbre que mantendrá en Pekín.

“Me llevo muy bien con él”, ha insistido Trump, que al mismo tiempo ha querido remarcar que es el dirigente que mantiene la postura más firme frente a China. “China es China. Nunca son fáciles. Pero nos va muy bien con China. Yo soy el más duro en todo el mundo”, ha asegurado, destacando que su política de aranceles a los vehículos fabricados en el país asiático ha tenido, según él, un efecto disuasorio.

En este sentido, ha defendido que dichas tasas han provocado que “no haya ni un solo coche chino en todo el país”, en contraste con lo que, según ha advertido, ocurre en el mercado europeo. “Si nos fijamos en Europa, están siendo inundados por coches chinos y eso está acabando con sus fabricantes de automóviles”, ha asegurado, reivindicando de nuevo su estrategia hacia el gigante asiático y reiterando que “no hay nadie más duro” en su postura frente a Pekín.