Tusk defiende su actuación en el Constitucional y culpa de la crisis al PiS y a bots rusos

Tusk respalda la intervención en el Constitucional, acusa al PiS de vulnerar el estado de derecho y alerta del apoyo de bots rusos a sus adversarios.

3 minutos

El primer ministro de Polonia, Donald Tusk Kay Nietfeld/dpa
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

Última actualización

3 minutos

El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha justificado este sábado la intervención llevada a cabo el viernes en el Tribunal Constitucional, que considera imprescindible ante la "destrucción del estado de derecho" que achaca al partido opositor Ley y Justicia (PiS) y a "bots rusos".

"El ataque contra el tribunal y sus jueces es otro paso más en el proceso de destrucción del estado de derecho en Polonia a manos del partido Ley y Justicia y de los presidentes (Andrzej) Duda y (Karol) Nawrocki", ha afirmado Tusk en un mensaje a la nación emitido este sábado por la noche.

Según ha explicado, tras varias semanas de espera, los magistrados designados legalmente por el Parlamento, pero que no habían sido juramentados por el presidente Nawrocki debido a su negativa, "decidieron asumir sus funciones y fueron atacados". Ante esta situación, ha aplaudido la actuación de la Policía, que a su juicio respondió de forma "calmada pero firme ante todas las agresiones".

"El camino hacia la paz no puede ser rendirse a la falta de leyes y a la violencia. Un estado democrático debe ser fuerte y capaz de aplicar justicia", ha subrayado, aludiendo a la concentración de manifestantes ante la sede del alto tribunal, movilización que Tusk atribuye al PiS.

El primer ministro ha cargado de forma particular contra la irrupción la noche del viernes del presidente polaco, cercano al PiS, Karol Nawrocki, en el edificio del Constitucional y el posterior forcejeo con la jueza Anna Korwin-Piotrowska, afín a Tusk y que se ha autoproclamado presidenta de la corte.

"El estado de derecho se diferencia de la ley de la jungla en que el músculo y la mala educación no deciden quién tiene razón. En un estado de derecho una jueza, incluso una pequeña mujer, no se pliega a un bruto agresivo", ha reivindicado. Ha recalcado además que un dirigente político, "ni siquiera el presidente de un país, "no puede entrar en un tribunal y dar órdenes o intimidar a jueces". "Nadie tiene ninguna duda de que el tribunal en su forma impuesta por el PiS no era un auténtico tribunal", ha remachado.

Estrategia prorrusa y "ejército de bots"

Tusk ha denunciado que "desde hace años hay organizaciones y políticos de Polonia que quieren destruir la democracia y el estado de derecho". A su entender, "no es una coincidencia que tengan apoyo de fuerzas prorrusas de todo el mundo y hoy, en este conflicto tengan el apoyo de un ejército de bots rusos en internet".

"Incluso han recibido públicamente elogios del ideólogo jefe del Kremlin", ha asegurado el primer ministro. "No me corresponde hoy juzgar sus motivos, ya sea avaricia, estupidez o traición. Al final el resultado es el mismo", ha añadido.

Para ilustrar la situación, Tusk ha recurrido a una metáfora en la que un ladrón roba el bolso a una persona mayor, pero "cuando es detenido, empieza a gritar que se está ejerciendo la violencia contra él". "Quieren que el ladrón y la víctima compartan el contenido el bolso a partes iguales", ha advertido.

En la parte final de su mensaje, Trusk ha expresado su confianza en que el Tribunal Constitucional se recupere y "empezará a funcionar como debe, también de forma independiente a mí". "Polonia es fuerte, democrática y está decidida. No ha muerto y no va a morir", ha concluido.

Nombramientos bloqueados y choque en la cúpula del tribunal

El Ejecutivo de Donald Tusk ha promovido en los últimos meses la designación de hasta seis nuevos jueces del Tribunal Constitucional, aunque Nawrocki únicamente ha accedido a tomar juramento a dos de ellos.

La crisis terminó de estallar el viernes, cuando una de las magistradas de la corte, Anna Korwin-Piotrowska, decidió suspender de manera unilateral y por un mes al presidente del tribunal, Bogdan Swieczkowski, y a su adjunto, Bartlomiej Sochanski, en un momento en que la sede del Constitucional se encontraba rodeada por efectivos policiales bajo órdenes del Gobierno de Tusk.