Al menos dos personas han perdido la vida, entre ellas una niña de 10 años, y otras 20 han resultado heridas en la región ucraniana de Chernígov, en el norte del país, tras un ataque ruso que ha impactado en un supermercado, una gasolinera y un almacén situados en la capital regional del mismo nombre.
El jefe de la administración militar de la ciudad, Dmitro Brizhinski, ha decretado un día de luto oficial mientras se sigue de cerca el estado de los heridos, de los cuales tres han tenido que ser ingresados en el hospital.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha expresado sus condolencias a través de las redes sociales y ha condenado este nuevo episodio de “terror ruso deliberado sin ninguna justificación militar”.
Por el momento, Rusia no ha ofrecido ninguna reacción ni comentario público sobre este ataque.