Un magistrado brasileño ha archivado la causa por presunta conducta irregular contra el expresidente Jair Bolsonaro, actualmente en arresto domiciliario tras ser condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, en relación con la contratación de su asesora parlamentaria Walderice Santos da Conceição durante su etapa como diputado federal.
El juez Rodrigo de Godoy ha optado por desestimar la acción al no hallar indicios de enriquecimiento ilícito, daño al erario ni actuación dolosa, tal y como sostenía la Fiscalía Federal, que aún dispone de la posibilidad de presentar un recurso contra esta resolución.
En un auto recogido por el diario “O Globo”, el magistrado concluye que el Ministerio Público no consiguió acreditar que la excolaboradora de Bolsonaro, conocida popularmente como Wal do Açaí, dejara de ejercer las tareas para las que fue nombrada en 2003.
La acusación defendía en su escrito que la asesora era en realidad una “empleada fantasma”, tras detectar movimientos financieros atípicos en su cuenta bancaria. Por ello, reclamó el pago de una compensación de 280.000 reales (más de 45.600 euros), equivalente a los sueldos percibidos hasta 2018, fecha en la que ya no trabajaba para la oficina parlamentaria de Bolsonaro en la Cámara de Diputados.
La funcionaria vivía en Angra dos Reis y, según la versión de la Fiscalía, su designación habría servido para retribuir los servicios que ella y su esposo realizaban en la residencia vacacional de Bolsonaro situada en esa ciudad del suroeste del estado de Río de Janeiro.