El presidente de Vox y aspirante a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, ha señalado que por “responsabilidad” no se plantearía en este momento viajar en tren de alta velocidad, desmarcándose así de la postura del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien ayer aseguró que “por responsabilidad” sí utilizaría la alta velocidad.
Abascal ha explicado que no dispone de información detallada sobre la situación actual de la red ferroviaria. Por ello, en una entrevista en “Onda Cero”, recogida por Europa Press, ha criticado la “irresponsabilidad” de trasladar a la ciudadanía un mensaje de tranquilidad sobre el sistema ferroviario cuando, a su juicio, “no merece esa confianza”.
En la misma conversación ha insistido en que “Yo no puedo llamar a la confianza, yo puedo comprometerme con los españoles a hacer todo lo posible, si hay un cambio para que las cosas mejoren, pero no puedo llamar a la confianza”, ha defendido, subrayando que no quiere ofrecer garantías que considera infundadas.
Aunque ha evitado personalizar su crítica, sí ha marcado distancias con Feijóo al apuntar que “si el señor Feijóo quiere bañarse en Palomares, como hizo el señor Fraga en su momento, pues bueno, él sabrá. Pero yo la verdad que prefiero optar por la prudencia”, ha remachado, en alusión a la famosa escena del baño en la playa almeriense tras el accidente nuclear de los años 60.
AUDITORÍA COMPLETA Y DEPURACIÓN DE RESPONSABILIDADES
Interpelado sobre las medidas que adoptaría en caso de llegar al Ejecutivo, Abascal ha indicado que su primera decisión sería ordenar una auditoría completa del estado de las infraestructuras ferroviarias y evaluar la inversión necesaria para su modernización y mantenimiento en los próximos años.
El dirigente de Vox ha recalcado la “necesidad” de revisar a fondo el estado de las vías para esclarecer las causas de siniestros como los registrados en Adamuz o Urda y determinar qué fallos han podido concurrir en estos accidentes.
Además, Santiago Abascal ha cargado contra la designación de personas “no formadas” en puestos de carácter técnico, recordando que se trata de una práctica que, según él, se arrastra desde legislaturas anteriores. “Antes de Puente estaba Ábalos, y en ADIF estaba Koldo, y en las contratas estaban las señoritas de compañía. Ha sido algo verdaderamente dantesco”, ha sentenciado, responsabilizando a esa forma de gestionar de parte de los problemas actuales del sistema ferroviario.