Ampliación | Sánchez rechaza alertas previas de un aluvión de migrantes y reconoce que fallaron los servicios de Información

Sánchez niega avisos extraordinarios antes de la crisis de Ceuta, admite fallos en Inteligencia y anuncia refuerzos y más apoyo europeo.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 3 de septiembre de 2026, en Madrid (España). Fernando Sánchez - Europa Press
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves que el Ejecutivo no recibió en los días anteriores a la crisis de Ceuta ningún aviso extraordinario que anticipara una entrada masiva de migrantes y ha admitido que "fallaron cosas" en los servicios de Inteligencia que es necesario "mejorar".

Durante su intervención ante el Pleno del Congreso para dar cuenta de la actuación del Gobierno en esta crisis, Sánchez ha indicado que se han revisado todos los informes, comunicaciones y notas verbales enviados por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior en esas fechas.

"Puedo asegurarles que ninguno iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario, y que ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo", ha subrayado.

Aun así, el jefe del Ejecutivo ha reconocido que los recursos disponibles "se vieron desbordados ante la magnitud de la situación" y ha defendido que es preciso reforzarlos. A su juicio, admitirlo "no supone eludir responsabilidades ni acusar a ningún organismo, sino "contar la verdad" y reconocer "la excepcionalidad del episodio vivido".

En este contexto, ha avanzado que ha ordenado hacer público un dossier con "todos los informes" para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan consultarlos directamente.

Informes rutinarios y ausencia de alertas excepcionales

Sánchez ha ido desgranando las distintas informaciones conocidas en los últimos días sobre supuestos avisos previos. Ha señalado que una agencia europea elaboró un informe "rutinario" en el que se apuntaba a una mayor viabilidad de esa ruta migratoria y a las detecciones registradas en el trimestre, pero que "no preveía nada ni remotamente parecido a lo que sucedió".

También ha desmentido que la Policía Nacional alertara una semana antes de un "riesgo alto" en Ceuta. Ha admitido la existencia de ese documento, aunque ha puntualizado que se refería "exclusivamente" a las llegadas por mar a la Península y Baleares, sin aludir a la frontera ceutí.

En relación con el CNI, ha explicado que, en el mes anterior al cruce masivo, el centro redactó dos informes que compartió con varias instituciones. En ellos se recogía que los cruces por el espigón iban en aumento y se recomendaba "extremar la precaución".

Estas explicaciones contrastan con la versión ofrecida la semana pasada en el Congreso por la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien sostuvo que los servicios militares de información, incluidos los agentes del CNI, cumplieron con su cometido en los días previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta, informando a las Fuerzas de Seguridad y a la Delegación del Gobierno e incluso advirtiendo la víspera de que se preparaba una convocatoria masiva.

La cifra de 180.000 y los avisos en redes sociales

Sánchez ha relatado que el 29 de julio, pocas horas antes del inicio de la crisis, se produjo un intercambio de mensajes con la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno en el que se avisaba de una convocatoria en redes sociales para intentar cruzar a Ceuta al día siguiente. Ha precisado que en esa comunicación figuraba la cifra de 180.000 personas.

Ha aclarado, sin embargo, que esos 180.000 no eran una estimación del CNI sobre el número de personas que tratarían de acceder a la ciudad autónoma, sino el volumen de miembros de un grupo de Facebook en el que se difundía la convocatoria.

El presidente ha añadido que este tipo de llamamientos en redes "no era excepcional" y ha indicado que hay menciones a convocatorias similares en tres de los siete últimos informes elaborados por el CNI en el último año.

Asimismo, ha defendido que el aumento de cruces por el espigón registrado en la semana anterior tampoco resultaba inusual y ha aludido a un "patrón estacional documentado y recurrente" por el que los intentos de entrada a nado en Ceuta se incrementan todos los años entre junio y julio por la mejora del tiempo.

Según ha detallado, en julio las cifras fueron más altas que las habituales, pero "en modo alguno mostraron un patrón de crecimiento lineal o exponencial" que permitiera anticipar lo sucedido el día 30. "Ni siquiera las propias autoridades ceutíes barajaron esta posibilidad", ha remarcado.

La nota del CENIF y el impacto previsto

El presidente ha aludido también a una nota informativa previa elaborada por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) el 29 de julio, que incorporaba una tabla de escenarios. En ella se asignaba una probabilidad "alta" a que se registraran más entradas a nado, pero con un impacto "bajo o medio", y una probabilidad "media-baja" a un movimiento coordinado de entradas a nado y saltos a la valla.

Ha citado literalmente la nota para destacar que recogía que "no puede asegurarse que esto vaya a producirse", que, si se producían novedades relevantes, se enviarían nuevas notas y que esa información se remitía "exclusivamente a los puestos fronterizos".

A partir de ese documento, ha explicado, se cursaron varias alertas a los puestos fronterizos: la primera el 29 de julio a las 21.09 horas y las siguientes los días 30 y 31, cuando la entrada masiva ya se había producido.

La llamada de Vivas y la respuesta de Moncloa

En cuanto al papel del Gobierno de Ceuta, Sánchez ha negado que su presidente, Juan Jesús Vivas, avisara a su Gabinete el 27 de julio de lo que iba a ocurrir después. Ha relatado que Vivas mantuvo una "breve llamada" con Moncloa en la que trasladó que los cruces a nado habían pasado de diez a veinte diarios y expresó su inquietud por que, si se mantenía esa tendencia, la ciudad pudiera terminar la semana con 200 migrantes más.

El dirigente ceutí reclamó que se informara al Ministerio del Interior, algo que, según Sánchez, la Presidencia del Gobierno hizo "inmediatamente". "Ese mismo día, la Policía de Ceuta remitió un formulario de comunicación de hechos relevantes a la Policía Nacional informando nuevamente del aumento de los cruces a nado, pero no se hace ningún aviso prospectivo", ha apuntado.

Por este motivo, ha tildado de "absurdo" sostener que el Gobierno fue alertado y optó deliberadamente por no intervenir, "como han afirmado dirigentes del PP y Vox. "¿En qué cabeza cabe, señorías? ¿Tan poco creen ustedes en la Policía Nacional, en la Guardia Civil y en los cientos de empleados públicos que trabajan defendiendo nuestra frontera?", ha planteado.

Refuerzo ante nuevas amenazas híbridas

En cualquier caso, Sánchez ha reconocido que el Estado debe "mejorar" frente a las nuevas amenazas. "Es evidente que las nuevas tecnologías están trayendo nuevas amenazas híbridas que los Estados aún debemos aprender a detectar y neutralizar", ha señalado.

Por ello, ha anunciado que pedirá a Europol la puesta en marcha de una misión específica para monitorizar la migración irregular en Ceuta, con la idea de que esta "frontera europea cuente con el apoyo europeo que se merece".

Ha añadido que se están revisando los mecanismos de coordinación y alerta que España comparte con Marruecos y ha avanzado que se establecerán "garantías adicionales" para evitar que se repita una situación como la del pasado 30 de julio.

Para cerrar esta parte de su discurso, el presidente ha defendido que los organismos competentes actuaron cuando "se materializó la amenaza" y lo hicieron "con todos los medios" disponibles, aunque esos recursos "se vieron desbordados". "Los tenemos que reforzar, sin duda", ha concluido.