España reparte 180 millones para proyectos de IA: quién puede recibir las ayudas y para qué se usarán

Siete de cada diez proyectos seleccionados están impulsados por pymes y las subvenciones oscilan entre 400.000 y cinco millones de euros; otros 50 millones financiarán 72 iniciativas de IA aplicada a la salud

5 minutos

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, inaugura el acto de presentación de las iniciativas RedIA y RedIA salud, en el Espacio Ventas, a 17 de julio de 2025, en Madrid (España). | EP
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

Última actualización

5 minutos

El Gobierno ultima el reparto de 180 millones de euros para más de 372 proyectos de inteligencia artificial en empresas y en el sector sanitario. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha avanzado este lunes que siete de cada diez iniciativas seleccionadas están impulsadas por pymes y que las ayudas, de entre 400.000 y 5 millones de euros, llegarán a todas las comunidades autónomas.

López ha realizado el anuncio durante su intervención en el 40º Encuentro de Economía Digital y Telecomunicaciones de AMETIC, que se celebra en Santander y reúne a representantes de empresas, administraciones públicas y el sector tecnológico.

El dinero se canaliza a través de dos programas gestionados por Red.es y financiados con fondos FEDER. RedIA cuenta con 130 millones de euros para proyectos empresariales de investigación y desarrollo, mientras que RedIA Salud reserva otros 50 millones para introducir la inteligencia artificial en diferentes ámbitos sanitarios.

"Pronto vamos a resolver las convocatorias de IA con una inversión de 180 millones de euros para más de 372 proyectos seleccionados", ha anunciado López. Según los datos adelantados por el ministro, "7 de cada 10 van a ser impulsados por pymes".

Quién podía optar a las ayudas

Los 180 millones no constituyen una subvención abierta a cualquier organización que quiera incorporar una herramienta de inteligencia artificial. Las dos convocatorias tienen como destinatarias a empresas capaces de desarrollar proyectos tecnológicos, aunque RedIA y RedIA Salud establecen objetivos diferentes.

En el caso de RedIA, podían concurrir empresas con domicilio fiscal en España, desde pymes hasta grandes compañías. Las solicitudes debían plantear proyectos de investigación y desarrollo tecnológico y demostrar que la ayuda pública tenía un efecto incentivador: es decir, que el proyecto no se realizaría, o se desarrollaría de manera más limitada, sin la subvención.

Las empresas podían presentar hasta tres proyectos y Red.es financiaría un máximo de dos por entidad.

La respuesta empresarial fue elevada. RedIA recibió más de 1.000 solicitudes por un valor superior a 884 millones de euros, muy por encima de los 130 millones disponibles. Entre quienes concurrieron predominaban las pequeñas empresas, con alrededor del 60,5% de las solicitudes, seguidas de las grandes compañías, con aproximadamente un 22,5%, y las medianas, con un 17%.

La selección avanzada este lunes por López aumenta todavía más el peso de las pymes: siete de cada diez proyectos elegidos están impulsados por pequeñas y medianas empresas.

RedIA Salud se dirige igualmente a empresas capaces de desarrollar soluciones de inteligencia artificial, en este caso aplicadas específicamente al ámbito sanitario. Los proyectos pueden incorporar la colaboración de los agentes necesarios para probar la tecnología, como hospitales, universidades, servicios de salud u otras organizaciones vinculadas a su ejecución.

De 400.000 a cinco millones por proyecto

Las dos líneas establecen un rango amplio de financiación. Las ayudas pueden situarse entre 400.000 y 5 millones de euros por proyecto, mientras que la intensidad de la subvención oscila entre el 25% y el 60% del importe, dependiendo del tipo de empresa y de las características de la iniciativa.

El grueso del presupuesto corresponde a RedIA, con 130 millones de euros. Su finalidad es financiar proyectos de desarrollo experimental capaces de crear nuevos productos, procesos o servicios, o introducir mejoras sustanciales en los existentes.

Eso implica que el programa no está concebido simplemente para que una empresa compre una herramienta comercial de inteligencia artificial. Los proyectos deben incorporar desarrollo tecnológico mediante prototipos, pruebas piloto o validaciones.

Para qué se utilizarán los 130 millones de RedIA

La inteligencia artificial ocupa un lugar central, pero no es la única tecnología que puede recibir financiación. Las bases permiten utilizar los 130 millones en proyectos de IA, robótica, ciberseguridad, internet de las cosas (IoT), realidad virtual, tecnologías espaciales o conectividad avanzada, entre otras tecnologías consideradas estratégicas.

Las propuestas presentadas a la convocatoria muestran ya hacia dónde se dirige buena parte del interés empresarial: Red.es identificó la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la robótica entre las áreas con mayor protagonismo.

El ámbito de aplicación puede pertenecer a prácticamente cualquier sector económico, con una excepción: la sanidad quedó fuera de RedIA porque dispone de una convocatoria específica, RedIA Salud.

Los proyectos pueden trasladarse así a procesos industriales, logísticos o productivos mediante herramientas como sistemas predictivos, automatización avanzada, análisis inteligente de información, sensores o soluciones capaces de mejorar productos y procesos.

50 millones y 72 proyectos para aplicar IA a la salud

La segunda pata del programa se concentra exclusivamente en el ámbito sanitario. López ha anunciado que se pondrán en marcha 72 proyectos de IA en diferentes áreas de la salud con una inversión pública de 50 millones de euros.

Aquí las bases delimitan con precisión qué puede hacerse con el dinero. RedIA Salud financia soluciones de inteligencia artificial destinadas a actuar en distintas fases del proceso asistencial: predicción, prevención, diagnóstico, tratamiento, atención y seguimiento de pacientes.

También tienen cabida proyectos relacionados con investigación clínica, biomédica y farmacológica, gestión de los sistemas sanitarios o respuesta ante emergencias sanitarias.

Entre las aplicaciones posibles aparecen desde el diagnóstico asistido hasta la medicina personalizada. La convocatoria busca, por tanto, llevar la inteligencia artificial tanto a la relación directa con el paciente como a la investigación y al funcionamiento interno del sistema sanitario.

La IA sanitaria tendrá que probarse con datos reales

RedIA Salud incorpora un requisito que condiciona el tipo de proyectos que pueden recibir financiación: las soluciones deben demostrarse, validarse o certificarse en un entorno con datos reales.

No basta, por tanto, con plantear un desarrollo teórico. La convocatoria está orientada a proyectos de desarrollo experimental que permitan comprobar el funcionamiento de la tecnología en condiciones próximas a aquellas en las que deberá utilizarse.

Para hacerlo, las empresas pueden contar con la colaboración efectiva de los agentes necesarios para ejecutar el proyecto, entre ellos hospitales, universidades, servicios de salud u otras organizaciones.

La combinación de ambas convocatorias permite al Gobierno movilizar los 180 millones de euros anunciados por López: 130 millones para incorporar IA y otras tecnologías estratégicas a las cadenas productivas y otros 50 millones reservados a la sanidad.

Los proyectos seleccionados recibirán entre 400.000 y 5 millones de euros. La principal novedad adelantada este lunes es el peso que tendrán las empresas de menor tamaño en el reparto: de acuerdo con López, el 70% de las iniciativas elegidas estará impulsado por pymes.