El nuevo ministro de Transportes, Carlos Cuerpo, ha descartado este jueves que el Gobierno tenga previsto cerrar la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona para acometer las obras de renovación de la infraestructura. Lo ha asegurado durante una entrevista en La Séptima, en la que también ha abordado la dimisión de Óscar Puente, la salida del presidente de Adif y las negociaciones con los sindicatos ferroviarios.
"Quiero dejarlo claro. No hay ninguna previsión de cerrar la línea Madrid-Barcelona ahora mismo", ha afirmado Cuerpo, que ha insistido en el mismo mensaje ante las preguntas sobre el futuro de la conexión ferroviaria.
Sus declaraciones llegan después de que Puente reconociera que el Ministerio estudiaba la posibilidad de interrumpir temporalmente el servicio para acelerar las obras de renovación del corredor. El exministro había explicado posteriormente que el Gobierno se inclinaba por compatibilizar los trabajos con la circulación de trenes.
Cuerpo ha despejado ahora las dudas sobre un cierre completo de la línea, aunque no ha concretado en la entrevista cómo se organizarán las obras ni si será necesario introducir modificaciones puntuales en los servicios.
De estudiar un cierre de hasta dos años a mantener la circulación
La posibilidad de interrumpir el servicio surgió el pasado 30 de octubre, cuando Puente explicó que el Ministerio analizaba distintas alternativas para acometer la renovación de la línea Madrid-Barcelona.
Una de ellas consistía en seguir el modelo aplicado en algunas infraestructuras ferroviarias de Alemania, donde se suspende la circulación durante las obras para reducir los plazos de ejecución.
Puente llegó a mencionar la posibilidad de completar los trabajos en un periodo de entre 12 y 24 meses, frente a los aproximadamente cinco años que podría requerir una renovación compatible con el tráfico ferroviario.
Sin embargo, el pasado martes 3 de noviembre, durante su última comparecencia como ministro, aclaró que el Gobierno no había tomado ninguna decisión y que se inclinaba por mantener los trenes en funcionamiento.
"Después de darle vueltas, estamos más por la labor de permitir el uso de la línea y de compatibilizarlo con las obras", explicó entonces.
La renovación del corredor Madrid-Barcelona está prevista a partir de 2027, con actuaciones iniciales en el tramo comprendido entre Madrid y Calatayud. El Ministerio deberá concretar todavía el calendario de ejecución y las posibles afectaciones al servicio.
Cuerpo respalda la dimisión de Puente: "Una decisión difícil, pero correcta"
Durante la entrevista, Cuerpo también ha defendido la decisión de Óscar Puente de abandonar el Gobierno después de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda, ocurridos con menos de un año de diferencia.
"Creo que ha tomado una decisión acertada, difícil, pero sin duda es una decisión que tenemos que apoyar", ha afirmado.
El ministro ha explicado que la salida de Puente abre una nueva etapa en la que el Gobierno debe continuar atendiendo a las víctimas y sus familiares, pero también recuperar la confianza de los ciudadanos en el transporte ferroviario.
El objetivo, ha señalado, es "recuperar la confianza que está ahora mismo tocada en nuestro sistema ferroviario y, en particular, en nuestra seguridad".
Preguntado por si la dimisión de Puente responde a una estrategia política de ejemplaridad frente a la oposición, Cuerpo ha defendido que el exministro tomó la decisión para asumir sus responsabilidades.
"En este caso él asume la responsabilidad, se hace cargo de esos dos accidentes que hemos tenido en apenas nueve meses", ha explicado.
A su juicio, esa actitud es la que deben exigir los ciudadanos a sus representantes públicos. "Es la forma correcta de hacer política", ha añadido.
El presidente de Adif presentó su dimisión y Cuerpo la aceptó
El ministro también ha aclarado las circunstancias de la salida del presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, después de que se anunciara su marcha tras la dimisión de Puente.
Según ha relatado, ambos mantuvieron una reunión el miércoles, poco después de que Cuerpo asumiera sus nuevas responsabilidades.
"Tuvimos una reunión ayer, fue una de las primeras reuniones que tuve. Él puso su cargo a disposición, señaló que quería dimitir", ha explicado.
El responsable de Adif consideraba, según Cuerpo, que debía asumir responsabilidades después de dos accidentes ferroviarios con víctimas mortales en menos de un año.
El ministro ha insistido en que fue el propio presidente del administrador ferroviario quien manifestó su intención de abandonar el cargo.
"También creo que era la decisión correcta por parte del presidente de Adif y, por tanto, acepté esta dimisión", ha señalado.
Cuerpo ha respaldado así tanto la salida de Puente como la del máximo responsable de Adif, aunque ha diferenciado las decisiones personales de las actuaciones que todavía debe desarrollar el Ministerio para mejorar la seguridad.
Nueva reunión con los sindicatos ferroviarios para concretar siete compromisos
Otro de los asuntos abordados en La Séptima ha sido la relación con los sindicatos ferroviarios, en un contexto de movilizaciones y amenazas de huelga por parte de los trabajadores.
Cuerpo ha explicado que ya ha mantenido una primera reunión con el sindicato de maquinistas para revisar los compromisos adquiridos tras el accidente de Adamuz y comprobar cuáles siguen pendientes.
"Es importante que tengamos una relación de confianza", ha afirmado.
El ministro ha anunciado una nueva reunión este viernes a las 15.30 horas, en la que participarán los representantes sindicales, Adif y Renfe.
El objetivo será concretar los siete compromisos pendientes y establecer cómo llevarlos a la práctica en el menor plazo posible.
"Tenemos que ser capaces de aterrizar esos siete compromisos y que se hagan lo antes posible, a ser posible mañana o en los próximos días", ha explicado.
Cuerpo ha evitado presentar la desconvocatoria de la huelga como el objetivo principal de las negociaciones. Según ha defendido, lo prioritario es cumplir los acuerdos alcanzados con los trabajadores.
"El objetivo no es desconvocar la huelga. Desconvocar la huelga tiene que ser el resultado de que se cumplan unos compromisos que teníamos adquiridos, en este caso con los sindicatos", ha precisado.
El ministro ha insistido en que la recuperación de la confianza exige mantener el diálogo con los profesionales ferroviarios y avanzar en las medidas de seguridad comprometidas.
La seguridad ferroviaria, por delante de la rentabilidad y la competencia
La entrevista también ha abordado la inversión en mantenimiento, el aumento del tráfico ferroviario y las consecuencias de la liberalización de la alta velocidad.
Cuerpo ha reconocido la importancia de analizar las cifras de inversión y relacionarlas con el incremento de la utilización de la red. Ha defendido que las necesidades de mantenimiento deben evaluarse teniendo en cuenta tanto el número de viajeros como la circulación de trenes.
Preguntado por si la liberalización del transporte ferroviario está ahora en cuestión, ha evitado pronunciarse sobre posibles cambios en el modelo de competencia y ha insistido en que la seguridad debe prevalecer sobre cualquier otra consideración.
"Estamos en un momento de recuperación de la confianza en nuestro sistema ferroviario. El punto número uno es la seguridad", ha asegurado.
Según Cuerpo, las cuestiones relacionadas con la rentabilidad de las líneas y el número de empresas que compiten en ellas deben analizarse después de garantizar las condiciones de seguridad.
"Luego vendrán elementos asociados a la rentabilidad de las líneas, una presencia de más o menos empresas que compitan", ha explicado.
El ministro ha añadido que las decisiones sobre la red pueden tener consecuencias económicas, pero ha defendido que esos efectos deben quedar subordinados a la protección de los viajeros.
"La prioridad número uno, por supuesto, es la garantía de la seguridad y el retorno de la confianza", ha reiterado.
Con estas declaraciones, Cuerpo ha fijado sus primeras prioridades al frente de Transportes: mantener abierta la línea Madrid-Barcelona, avanzar en los compromisos con los sindicatos y recuperar la confianza en el sistema ferroviario tras los accidentes de Adamuz y Urda.