El Congreso impulsa un plan de accesibilidad que permitirá llegar en silla de ruedas hasta la tribuna de Presidencia

El Congreso activa un plan de 3,67 millones para lograr accesibilidad universal en el Palacio y permitir llegar en silla de ruedas a la Presidencia.

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El arquitecto conservador del Congreso, Fernando Pardo Calvo, ha dado a conocer este martes el nuevo plan de accesibilidad de la Cámara Baja. El proyecto, estructurado en siete grandes ámbitos de intervención, contempla obras para garantizar el acceso en silla de ruedas a la tribuna de Presidencia y la creación de un vestíbulo acristalado de recepción y acogida en el patio principal de la calle Fernanflor, entre el Palacio y el edificio de Ampliación I.

Durante la presentación en el salón de Pasos Perdidos, Pardo Calvo ha detallado que la actuación, valorada en 3,67 millones, persigue alcanzar “lo máximo posible la accesibilidad universal” en el Palacio del Congreso. Según ha precisado, la experiencia podría servir en el futuro como referencia para el resto de inmuebles que integran el complejo parlamentario.

El responsable de conservación ha subrayado que, a día de hoy, el Palacio presenta un nivel de accesibilidad “bastante bueno”, aunque ha reconocido que existen “temas y aspectos que se deben mejorar”. También ha recordado que el edificio cuenta con un grado de protección integral y que está incoado el expediente para su declaración como bien de interés cultural (BIC).

Siete líneas de trabajo en el Palacio

Pardo Calvo ha explicado que el plan agrupa las intervenciones en siete bloques: el entorno urbano y las calles que rodean el Palacio; los vestíbulos y accesos; los recorridos horizontales; la movilidad vertical mediante escaleras y ascensores; las salas singulares; los aseos públicos; el hemiciclo; y la señalización, a la que se ha referido como un elemento “fundamental” para la accesibilidad.

En el exterior, se prevé instalar “dos o tres” tótems de gran visibilidad para orientar a los visitantes, integrados en un sistema de señalética que se completará con soluciones de guiado e información a través del teléfono móvil.

En cuanto a los accesos, ha admitido que el actual espacio de recepción, control e información “no reúne condiciones” y que el Congreso necesita un ámbito intermedio entre la calle y el interior que permita gestionar el protocolo, la recepción de autoridades, la apertura al público, las visitas, las jornadas de puertas abiertas, la celebración de actos y la interacción con prensa y televisión.

Por este motivo, el documento plantea un “nuevo vestíbulo abierto” mediante “una cubrición acristalada a la altura del arco del puente que une al Palacio con Ampliación I, que se proyecta desde la calle Zorrilla hasta la calle Carrera de San Jerónimo, con sistemas de ventilación para que “respire” y sin “convertirlo en un invernadero”.

Recorridos interiores, ascensores, escaleras y aseos

En lo relativo a la circulación interior, el arquitecto ha enumerado actuaciones como la retirada de obstáculos, la mejora de rampas, la eliminación de pequeños desniveles, la protección de elementos volados, el cambio de ubicación de parte del mobiliario, la incorporación de zócalos guía para personas con discapacidad visual y el refuerzo de la iluminación en las galerías.

Sobre la movilidad vertical, ha mencionado la instalación de ascensores con sistemas adecuados de comunicación, iluminación e información, así como la sustitución de la plataforma hidráulica que conecta la planta baja con la entreplanta de la Cafetería por una cabina completamente cerrada.

En el caso de las escaleras, ha diferenciado entre las históricas, donde la intervención será “muy delicada”, y otras en las que sí se podrán introducir mejoras, como la supresión del bocel, la incorporación de tabicas y la colocación de elementos de protección frente a golpes. También ha apuntado que los problemas derivados de las alfombras podrían resolverse mediante una solicitud específica a la Real Fábrica de Tapices.

Respecto a los aseos, ha señalado que la dotación actual es suficiente, pero que se pretende ir “a mejor” con la incorporación de cabinas de dimensiones adecuadas y equipadas para atender la ostomía.

Adaptación del hemiciclo y de las bancadas

Pardo Calvo ha identificado el hemiciclo como el ámbito “más dificultoso” del proyecto, con especial atención a la zona de Presidencia. Ha explicado que será necesario desmontarla por completo, conservar y restaurar sus elementos ornamentales y las maderas, recolocarlos con ligeros desplazamientos y permitir, mediante sistemas mecánicos integrados en el suelo, el acceso desde el nivel inferior hasta la tribuna del orador, la zona de secretarios y la propia Presidencia.

En relación con el atril del orador, ha indicado que podrá incorporar un mecanismo regulable en altura, manteniendo siempre el atril “en el mismo sitio”.

En la tribuna de visitas, donde ya existe un espacio específico para personas con movilidad reducida situado en un lateral, el arquitecto ha planteado habilitar al menos dos plazas centrales para sillas de ruedas.

Asimismo, ha avanzado que en las bancadas se prevé hacer accesibles tanto la última fila como el Banco Azul del Gobierno mediante sistemas integrados en el suelo y tecnologías actuales que no alteren el patrimonio y funcionen de forma silenciosa.

Señalización accesible y tecnologías de apoyo

Otro de los puntos destacados por el arquitecto es la señalización, para la que se proyecta una instalación homogénea en todo el edificio, reforzada con sistemas de guiado basados en códigos escaneables que permitan obtener información en el móvil, así como información en braille en pasamanos, ascensores y otros elementos.

Del mismo modo, las salas se equiparán con bucle magnético, transmisión de alta frecuencia o infrarroja sin cables y otras soluciones dirigidas a personas sordas o con discapacidad auditiva.

Un proyecto largamente esperado, según Armengol

En el acto de presentación, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha destacado que se trata de un plan “que lleva fraguándose desde hace muchísimo tiempo” y que constituye “un hecho histórico” para la institución. Ha tenido palabras de recuerdo para exdiputados como Pablo Echenique, Francisco Vañó e Ignacio Tremiño, a quienes ha situado entre quienes han “luchado muchísimo” para que este avance fuera posible.

Armengol ha añadido que una de sus primeras prioridades al asumir la Presidencia fue reforzar la accesibilidad del Palacio como “herramienta fundamental contra la discriminación”. Su objetivo, ha dicho, es que cualquier persona con discapacidad física pueda asistir como público al hemiciclo, ejercer como diputado, subir a la tribuna de oradores, acceder a la Mesa o a la zona de Presidencia y ocupar el espacio del Gobierno “en condiciones igualitarias al resto”.

El presidente del CERMI, Luis Cayo Pérez, ha sostenido que el Congreso arrastraba una “cardiopatía en el corazón de la democracia”, en alusión a la falta de accesibilidad, y ha defendido que la preservación del patrimonio histórico es “absolutamente compatible” con la inclusión, la participación y la accesibilidad universal.

Por último, el director del Real Patronato sobre Discapacidad, Jesús Martín Blanco, ha celebrado que con este anuncio “se ensancha la democracia”, al corregirse una realidad que impedía una actividad parlamentaria “digna” a diputados y visitantes con discapacidad. Ha insistido, además, en que la accesibilidad “no sólo es la llave para entrar, sino que además devuelve aquellas libertades” imprescindibles para ejercer plenamente los derechos políticos.