Un nuevo partido entra este sábado en la carrera hacia las elecciones generales del 29 de noviembre. La abogada Miriam González Durántez presenta oficialmente Democracia 21 a las 12.00 horas en el espacio Domo 360 de Madrid, en un acto que también podrá seguirse por internet. La formación fue inscrita en el Registro de Partidos a finales de junio, pero la convocatoria anticipada de elecciones anunciada por Pedro Sánchez el pasado 5 de octubre ha acelerado sus planes y convierte el lanzamiento en el punto de partida de una campaña para intentar llegar al Congreso.
Democracia 21 se define como un proyecto reformista que pretende "modernizar la democracia española, recuperar la integridad del sistema político y situar al ciudadano en el centro". González sostiene que problemas como el clientelismo, la burocracia, la corrupción y la excesiva influencia de las estructuras partidistas están frenando al país. Su diagnóstico no se limita a un Gobierno concreto: ha criticado tanto al PSOE como al PP por la politización de instituciones y por no haber acometido, a su juicio, reformas suficientemente profundas.
Quién es Miriam González
Miriam González Durántez nació en Olmedo (Valladolid) en 1968 y ha desarrollado buena parte de su carrera profesional fuera de la política española. Licenciada en Derecho por la Universidad de Valladolid y formada posteriormente en el Colegio de Europa de Brujas, está especializada en comercio internacional y regulación europea. Trabajó durante años en las instituciones comunitarias, fue asesora del Ministerio de Exteriores británico, ha ejercido en despachos internacionales y durante el curso 2021-2022 impartió política comercial internacional en la Universidad de Stanford.
También ha ocupado puestos en consejos empresariales y es fundadora de Inspiring Girls International, organización que busca acercar referentes profesionales a niñas y jóvenes. En 2023 puso en marcha España Mejor, una plataforma de la sociedad civil concebida para elaborar propuestas de políticas públicas sin convertirse inicialmente en un partido. Ese proyecto terminó siendo el laboratorio del que ha surgido Democracia 21.
Su nombre ha estado ligado durante años al del político británico Nick Clegg, exviceprimer ministro del Reino Unido y antiguo líder de los Liberal Demócratas, con quien está casada. González, sin embargo, ha desarrollado una trayectoria profesional independiente y ha dejado claro que Clegg no participará en su nueva aventura política española.
La política tampoco le resulta completamente ajena por tradición familiar. Su padre fue el primer alcalde democrático de Olmedo y posteriormente senador del Partido Popular, aunque González llega ahora a la primera línea sin haber ocupado previamente un cargo electo en España.
"Limpiar y modernizar" España
La expresión con la que González resume su proyecto es "limpiar y modernizar". Democracia 21 pretende realizar una reforma institucional que reduzca la capacidad de los partidos para controlar organismos públicos y abra la Administración a perfiles profesionales que actualmente se mantienen alejados de la política. González sostiene que España ha desarrollado estructuras demasiado cerradas y reclama que la política vuelva a funcionar como un servicio temporal en lugar de convertirse en una carrera profesional permanente.
No quiere, al menos públicamente, colocar a Democracia 21 bajo una etiqueta tradicional. "¿Cuántas etiquetas tenemos en la política española para tan pocas ideas?", planteó recientemente. Su equipo sostiene que los marcos clásicos de izquierda y derecha resultan insuficientes y que la nueva formación pretende reunir a personas que pueden tener posiciones ideológicas diferentes, pero coinciden en la necesidad de reformar las instituciones. Diferentes análisis sitúan al proyecto dentro del espacio liberal y reformista, próximo al centro político que quedó parcialmente vacío tras el hundimiento electoral de Ciudadanos, aunque González rechaza presentarlo como una simple reconstrucción de aquella formación.
Eliminar aforamientos y reforzar la independencia institucional
Uno de los puntos más definidos de su programa es la regeneración democrática. Desde España Mejor ya impulsó una propuesta para reducir o eliminar los aforamientos de cargos públicos, defendiendo que políticos y ciudadanos deben responder ante la Justicia en condiciones más similares. González también reclama modificar el sistema de nombramientos de instituciones y organismos de control para reducir su dependencia directa de los partidos.
Entre sus propuestas aparecen asimismo la profesionalización de la Administración, mayores reglas sobre conflictos de interés y un Código Ético para el Gobierno basado en las 99 medidas que España Mejor elaboró antes de la creación del partido. González considera que la regeneración no puede depender únicamente del comportamiento individual de los políticos, sino de normas que limiten de forma más estricta el uso del poder.
La independencia judicial constituye otro de sus ejes. Ha criticado a PSOE y PP por la forma en que se ha gestionado el Consejo General del Poder Judicial y sostiene que los organismos encargados de controlar al Ejecutivo y a los partidos necesitan una mayor separación respecto a quienes gobiernan. En cambio, no defiende una recentralización general de competencias autonómicas y apuesta por mejorar la coordinación entre administraciones.
Juzgados especializados contra la corrupción
La lucha contra la corrupción ocupa una parte central del discurso de Democracia 21. González propone crear juzgados especializados en corrupción, revisar las normas sobre financiación de los partidos, reforzar la regulación de los conflictos de interés y avanzar en una regulación más clara de los grupos de presión. Su argumento es que los sucesivos escándalos no deben abordarse únicamente cuando llegan a los tribunales, sino mediante cambios preventivos en el funcionamiento institucional.
La candidata sostiene además que la corrupción tiene un coste que va más allá del dinero sustraído: erosiona la confianza ciudadana, consume recursos políticos y bloquea reformas. En su entrevista publicada este sábado por El País, advierte de que existen elementos que, en su opinión, están poniendo en cuestión la calidad del sistema democrático español y sitúa entre los problemas la dificultad de muchos ciudadanos para participar en política fuera de las estructuras de los partidos.
Economía, pensiones y recuperar el "ascensor social"
Democracia 21 quiere trascender la regeneración institucional. La plataforma España Mejor había trabajado antes del salto electoral en propuestas sobre pensiones, educación económica y movilidad social. Una de ellas planteaba introducir formación financiera básica en el sistema educativo para enseñar a los jóvenes a interpretar una nómina, elaborar un presupuesto, entender los impuestos o gestionar el ahorro. Otra abrió el debate sobre la sostenibilidad de las pensiones y la equidad entre generaciones.
González critica además el modelo español de baja productividad y salarios reducidos y sostiene que una de las prioridades debe ser recuperar el "ascensor social" que permitió a generaciones anteriores mejorar su posición económica mediante la educación y el empleo. Su apuesta pasa por modernizar la Administración y la economía, aunque el detalle completo de su programa electoral deberá conocerse a partir de la presentación de este sábado y durante las próximas semanas.
¿Es el nuevo Ciudadanos?
La comparación será inevitable. Democracia 21 aparece en un espacio electoral que Ciudadanos llegó a ocupar con fuerza y varios antiguos dirigentes de aquella formación han mostrado interés o colaboración con el nuevo proyecto. El exvicepresidente madrileño Ignacio Aguado ha expresado públicamente su respaldo y ha animado a los "huérfanos" del centro a observar la nueva formación, mientras antiguos cargos como Juan Trinidad han colaborado en sus primeros pasos.
Eso no significa que Democracia 21 sea una refundación de Ciudadanos. González pretende construir una organización con personas procedentes del mundo profesional, académico y empresarial y ha insistido en que no quiere basar el partido en el reciclaje de antiguos cargos. Su aspiración declarada es atraer tanto a abstencionistas como a electores desencantados de distintas formaciones, sin quedar vinculada a uno de los dos grandes bloques.
El 29-N, su primera prueba electoral
La aparición del partido se produce en un calendario especialmente comprimido. Pedro Sánchez anunció el 5 de octubrela disolución de las Cortes después de una legislatura marcada por las dificultades para construir mayorías parlamentarias, y el BOE confirmó que las elecciones generales se celebrarán el domingo 29 de noviembre de 2026. Democracia 21 dispone, por tanto, de poco más de siete semanas entre su presentación pública y las urnas.
El partido parte además sin representación parlamentaria ni una estructura territorial comparable a la de PSOE, PP, Vox o las formaciones ya asentadas. Ese punto condicionará cuestiones básicas como la elaboración de candidaturas, la organización provincial y la capacidad de trasladar su mensaje fuera de las grandes ciudades. La formación, sin embargo, quiere convertir precisamente su condición de recién llegada en una parte de su propuesta: incorporar a la política a profesionales que hasta ahora no habían dado el paso.
La presentación de este sábado servirá para conocer hasta dónde concreta Miriam González esa oferta y qué nombres la acompañarán. Democracia 21 llega al 29-N con una bandera principal muy definida, la reforma del sistema político, pero tendrá que completar esa propuesta con respuestas sobre economía, vivienda, sanidad, pensiones, política territorial o inmigración si quiere presentarse como una alternativa nacional completa. Por ahora, su carta de presentación gira alrededor de tres verbos: regenerar las instituciones, combatir el clientelismo y modernizar el país.