El jurista norteamericano Timothy William Waters plantea “abrir una conversación” en torno a un nuevo derecho a la secesión basado únicamente en la voluntad democrática de la ciudadanía, frente a un derecho de autodeterminación cuyo alcance en el derecho internacional considera ambiguo y restringido.
En declaraciones a Europa Press, con motivo de la edición en catalán de su obra 'Por un nuevo derecho a la secesión' (VilaWeb), Waters ha explicado que, en sus orígenes, la autodeterminación sirvió para legitimar la independencia de las colonias existentes, “pero una vez que la descolonización se completó en su mayor parte, este modelo dejó de ser capaz de generar nuevas reclamaciones”.
Ha apuntado que esta limitación también afecta a “la variante moderna --la autodeterminación 'interna'--, que se centra en los derechos de los pueblos a gobernarse a sí mismos de forma democrática”, y ha indicado que su propuesta pretende actualizar esta noción, devolverle su fuerza inicial y sortear algunos de los problemas que arrastraba.
“No pienso en esto como un derecho a secesionarse, sino como un derecho a iniciar un proceso de negociación; puede conducir a un nuevo Estado, pero de igual modo puede llevar a mejores negociaciones sobre las condiciones para que una comunidad se quede”, ha señalado.
SIN SER UNA NACIÓN
Waters subraya como elemento más novedoso de su planteamiento que no resulte imprescindible ser una nación con lengua y cultura propias para acceder a la independencia, sino que bastaría con la voluntad política de quienes residen en un territorio determinado.
El jurista norteamericano sostiene que la mayoría de marcos existentes parten de que es necesaria una fuerte reclamación histórica o de justicia para alcanzar la secesión, aunque considera que este tipo de argumentos son discutibles: “Son buenas para movilizar a quien reclama, pero no para convencer a la otra parte”, ha indicado.
Ha añadido además que esta separación “es solo formal, en la práctica, estas reclamaciones más 'densas' sobre la lengua, la cultura, la historia o la justicia siguen presentes en el contexto político”.
Interrogado sobre el impacto que aspira a provocar su libro en el actual debate político catalán, Waters ha explicado que su planteamiento es teórico y abstracto, aunque con vocación de realismo, y ha lamentado que existe “una enorme resistencia a la idea de la secesión”, que juzga errónea.
“Mi proyecto consiste principalmente en cuestionar esos supuestos y narrativas tan arraigados y, por lo tanto, aspira a contribuir a cambios de actitud a largo plazo”, ha concluido, expresando su deseo de que algunas de sus ideas puedan ser de utilidad para el movimiento independentista.