El PP asegura que en las instituciones comunitarias no se percibe preocupación por los acuerdos autonómicos sellados con Vox en Extremadura y Aragón, y que previsiblemente se repetirán en Castilla y León esta primavera. Al contrario, en el entorno de Alberto Núñez Feijóo sostienen que la vía que impulsa el líder del partido resulta más eficaz que aplicar un cordón sanitario, una fórmula que, según recalcan fuentes 'populares', ha favorecido el ascenso de la ultraderecha en varios Estados miembros.
Feijóo ya marcó esa estrategia en el último Congreso Nacional del PP, celebrado en julio de 2025. En aquella cita se comprometió a un Gobierno para "todos" y rechazó un "cordón sanitario" a Vox ante los más de 3.200 compromisarios congregados en el recinto ferial de Ifema Madrid.
En ese foro, el presidente del PP subrayó que la formación de Santiago Abascal es "la tercera fuerza política" de España y que, en consecuencia, "sus votantes merecen un respeto". "Y yo no estoy dispuesto a arrinconarles", remachó, dejando claro que el único cordón sanitario que contempla es frente a Bildu.
Tras los pactos en Extremadura y Aragón, y con la atención puesta en la 'prioridad nacional' impulsada por Vox, en la sede de 'Génova' recalcan que se sienten "tranquilos" y "cómodos" con los compromisos firmados, porque se encuadran en la legalidad vigente. "Somos un partido de Estado", sostienen fuentes del núcleo de Feijóo, que insisten en que existe una "obligación" de garantizar estabilidad a la ciudadanía después de la victoria del centroderecha en las urnas.
El precedente francés y el efecto del cordón sanitario
Fuentes del PP español destinadas en Bruselas niegan que en la capital comunitaria exista alarma por los acuerdos con el partido de Abascal. "No nos comentan nada de Vox porque de las últimas 12 elecciones, el PP de Feijóo ha ganado todas con una mayoría aplastante, salvo en Cataluña y País Vasco", recuerdan.
"En España a Vox lo tenemos contenido y congelado", resumen las mismas fuentes, que reivindican la estrategia de Feijóo frente al "cordón sanitario" implantado por otros líderes europeos. "Cuanto más cordón sanitario y más se victimicen, más suben", advierten.
Como caso paradigmático señalan a Francia, donde "todos los presidentes de la República han hecho un cordón sanitario a Le Pen" pero su formación "no para de crecer", apuntando a la posibilidad de que Marine Le Pen llegue al Palacio del Elíseo que hoy ocupa Emnanuel Macron. Por ello, recalcan que la mejor forma de confrontar a los adversarios es con propuestas y debate político, y no mediante cordones sanitarios.
El PP denuncia el desgaste de la imagen de Sánchez en Europa
En paralelo, miembros de la delegación española del PPE en Bruselas coinciden en que la imagen de Pedro Sánchez se ha deteriorado en la UE y sostienen que ese desgaste se ha acelerado en los últimos meses por decisiones como la regularización "masiva" de migrantes en situación irregular, sus gestos hacia China o los roces con el presidente de Estados Unidos en torno al gasto en defensa, la guerra en Gaza o el conflicto en Irán.
Según el PP, si en el arranque de la legislatura Sánchez explotó con éxito su perfil internacional para ganar peso ante sus homólogos, ahora estos habrían comprobado que su actuación responde únicamente a su interés personal. "No puedes hacerte el abanderado por ahí porque eso al club europeo le sienta mal y puede tener consecuencias", avisa un veterano dirigente 'popular'.
En el PP europeo destacan que el jefe del Ejecutivo ha perdido presencia en determinados foros internacionales y que, en ocasiones, ya no es invitado, lo que, en la práctica, deja a España fuera de citas clave con otros líderes comunitarios.
Además, sostienen que el presidente del Gobierno ha visto mermado su respaldo incluso dentro de su propia familia política. Como ejemplo, citan la reciente cumbre en defensa de la democracia celebrada en Barcelona y organizada por el Ejecutivo para reunir a dirigentes progresistas de Europa y América Latina, a la que no asistieron algunos socialistas como los primeros ministros de Dinamarca o Canadá, según fuentes 'populares'.
En el PPE señalan también como muestra de malestar el acercamiento de Sánchez a China tras su viaje de abril a Pekín, donde se reunió con Xi Jinping. "Sánchez ha ido a China a una misión política, no comercial. Y ni lo comenta ni pide aprobación", critica en privado una veterana dirigente del Partido Popular. "Se fue a hablar mal de Occidente", le reprocha.
Desde la delegación del PPE en Bruselas censuran igualmente la posición del presidente español en la negociación para elevar el gasto en defensa al 5% como reclama la OTAN y recalcan que "en la reunión dijo una cosa y fuera" rebajó esa cifra.
"Ni Merz (canciller alemán) ni Macron (presidente francés) le van a perdonar nunca a Sánchez su actuación. Puso en peligro una táctica para anclar a los EEUU en Europa por motivos personales", resume un eurodiputado 'popular', que advierte de que EEUU tampoco pasará por alto "no haberle dejado usar las bases de Rota y Morón".
Presupuestos prorrogados y críticas por la política exterior
Los 'populares' europeos reprochan asimismo que Sánchez haya abierto "una guerra abierta contra Donald Trump que perjudica a la Unión Europea". "Todo este caos internacional lo hace en beneficio propio, para tapar sus problemas con la corrupción", sostiene otro dirigente con escaño en Bruselas.
Eurodiputados del PP subrayan, además de los casos de presunta corrupción que salpican al entorno del presidente, que colegas de otras formaciones europeas preguntan en privado cómo es posible que el Ejecutivo español haya pasado toda la legislatura sin aprobar unos nuevos Presupuestos Generales.
"En Alemania se convocaron elecciones porque no aprobaron las cuentas", recuerda una eurodiputada, que incide en que el presidente del Gobierno continúa gobernando con los presupuestos prorrogados desde 2022.