El cabeza de lista de Frente Amplio por Madrid para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, Emilio Delgado, ha dejado abierta la posibilidad de que su formación entre en el Gobierno o se limite a prestar apoyo parlamentario al Ejecutivo que salga de las urnas. La decisión, ha explicado, dependerá de la correlación de fuerzas que resulte de los comicios y de la capacidad que obtenga su espacio político para condicionar la agenda legislativa.
En una entrevista con Europa Press, Delgado ha evitado establecer líneas rojas sobre la participación de Frente Amplio en el Consejo de Ministros y ha situado la aplicación de su programa electoral por encima de la presencia institucional de sus dirigentes. "Para nosotros lo fundamental no es entrar en el Gobierno o quedarnos fuera del Gobierno. Para nosotros lo fundamental es que las políticas que estamos impulsando se materialicen y lleguen a los salones de las casas", ha señalado.
El dirigente ha defendido que ese objetivo puede alcanzarse tanto desde dentro del Ejecutivo como mediante un acuerdo de apoyo parlamentario. "¿Qué es lo que decide si estás dentro o fuera? La correlación de fuerzas y, por tanto, esa pregunta hasta el día después de las elecciones no vamos a poder responderla", ha añadido. Delgado ha insistido en que ambas opciones siguen abiertas y que será necesario conocer el "mapa completo" del Congreso tras el 29N antes de tomar una decisión. También ha reconocido las dificultades para establecer de antemano un porcentaje de escaños que determine la entrada en el Gobierno, pese a que la reedición del Ejecutivo de coalición figura entre los objetivos de su candidatura.
"Tomaremos la mejor decisión que garantice en mayor medida que las políticas que defendemos aterrizan en la vida de la gente", ha resumido. Preguntado por la posibilidad de convertirse en ministro, ha descartado que sea una aspiración personal y ha señalado que, llegado el momento, sería una decisión colectiva.
Frente Amplio aspira a alcanzar el 10% y disputar escaños a Vox
En el terreno electoral, el candidato por Madrid ha asegurado que su formación percibe una evolución favorable en las encuestas y ha situado el 10% de los votos como objetivo a corto plazo, un porcentaje que, según ha defendido, permitiría incrementar de forma significativa su representación parlamentaria.
La candidatura pretende convertirse en un actor decisivo para inclinar la mayoría hacia el bloque progresista. Delgado ha reivindicado especialmente su capacidad para competir con Vox por los últimos escaños en distintas circunscripciones, una circunstancia que, a su juicio, convierte a Frente Amplio en una herramienta para reducir la representación parlamentaria de la formación de Santiago Abascal. "Lo que nos van diciendo las encuestas es que seguimos creciendo y yo no quiero poner límites a ese cambio", ha afirmado, sin concretar un suelo de representación al que aspire su candidatura.
El dirigente también ha anticipado una movilización importante del electorado de izquierdas. Para justificar esa expectativa, ha apelado a la trayectoria política del PP y a las consecuencias que, en su opinión, tendría un Gobierno de coalición con Vox. Delgado ha acusado a la formación de Abascal de "poner en tela de juicio los derechos humanos" y ha asegurado que existe una parte del electorado que no está dispuesta a aceptar una involución en materia de derechos. "En este país hay mucha gente que no está dispuesta a pasar ni miedo ni vergüenza cuando sale a la calle", ha sostenido.
Durante la campaña, Delgado ha avanzado que participará en varios debates electorales, aunque todavía no ha concretado cuáles. También ha explicado que Frente Amplio centrará sus esfuerzos en defender su propio proyecto, sin plantear una estrategia de confrontación directa con el PSOE ni con otras formaciones políticas.
La etapa de las alianzas entre partidos, "terminada"
La ruptura con Podemos ha marcado también parte de la entrevista. Preguntado por la alianza entre el candidato de ERC, Gabriel Rufián, y la dirigente de Podemos Irene Montero, Delgado ha evitado valorar los movimientos de otras formaciones y ha defendido que su candidatura no pretende reabrir las disputas internas de la izquierda. "No tiene ganas ni tiempo ni derecho" a valorar las decisiones ajenas, ha respondido antes de insistir en que el objetivo de Frente Amplio es "impedir una involución democrática en nuestro país".
En este sentido, ha dado por cerrada la etapa de las alianzas entre organizaciones políticas como fórmula para reconstruir el espacio a la izquierda del PSOE. "La etapa de unir partidos terminó", ha afirmado, recordando el mensaje de "no más dramas" que la formación trasladó en su primer mitin de precampaña tras consumarse la ruptura con los morados.
Frente a esa fórmula, Delgado ha defendido una estrategia centrada en aglutinar a sectores amplios de la ciudadanía, una unidad que considera superior a los acuerdos entre siglas. "En este país se han dado procesos de unidad de la gente que se han llevado por delante a los partidos y es a lo que aspiramos, a conseguir unir a una amplia mayoría de españoles", ha explicado. El candidato ha aprovechado también para expresar su respaldo a Ada Colau, candidata de Frente Amplio a la Presidencia del Gobierno, de quien ha destacado su trayectoria política y personal. Delgado ha asegurado sentir "mucha admiración" por ella y la ha definido como la "mejor candidata que podía tener un espacio político".
Más inversión ferroviaria y presión sobre el PSOE
La política ferroviaria ha ocupado otro de los bloques de la entrevista, en un contexto marcado por la dimisión del exministro de Transportes Óscar Puente tras el accidente de Urda (Toledo). Delgado ha considerado que el exministro asumió responsabilidades políticas y ha reclamado que se abra una nueva etapa para el sistema ferroviario español, con una revisión de las prioridades de inversión y de su modelo de gestión. El dirigente ha advertido de que la red arrastra problemas estructurales desde hace décadas, entre ellos la descapitalización, la falta de personal técnico y un modelo que, a su juicio, ha privilegiado la alta velocidad frente a los servicios de cercanías y media distancia.
También ha cuestionado los efectos de la liberalización del sector, al considerar que ha reducido el control público sobre determinadas funciones del sistema ferroviario. Como respuesta, ha planteado incrementar la inversión pública, reunificar Renfe y Adif, realizar una auditoría exhaustiva del servicio y recuperar el control público sobre la gestión ferroviaria. Delgado ha contrapuesto estas propuestas a la orientación económica que atribuye a PP y Vox, a los que acusa de plantear recortes del gasto público.
La agenda ferroviaria se enmarca, además, en la estrategia de Frente Amplio para condicionar la política del PSOE en un eventual nuevo Gobierno de coalición. Delgado ha defendido que su formación debe servir para empujar a los socialistas más allá de sus posiciones tradicionales en materias como vivienda, política laboral y transporte. "Yo recuerdo que el PSOE votaba en contra del alquiler indefinido y, sin embargo, Sánchez hace dos semanas decía que le parecía una buena propuesta", ha señalado. A su juicio, la presencia de su formación en el Congreso permitirá llevar al PSOE "mucho más allá de donde le hubiera gustado".
Delgado reclama contundencia ante el caso Koldo
Por último, el candidato de Frente Amplio ha cargado contra la estrategia de oposición de PP y Vox, a quienes ha reprochado una actitud que considera "mezquina" y poco patriótica. Delgado ha acusado a ambas formaciones de aplicar la máxima de que "desgastar al país es conseguir desgastar al Gobierno".
En relación con las últimas detenciones vinculadas al caso Koldo, ha reclamado que se investiguen los hechos y se depuren responsabilidades con la "máxima contundencia". El dirigente ha defendido la trayectoria de su espacio político durante la legislatura y ha asegurado que no ha registrado ningún caso de corrupción. En este sentido, ha reivindicado su "hoja de servicios" y ha atribuido a la izquierda alternativa la autoría de buena parte de las medidas que, según ha señalado, reivindica actualmente el presidente del Gobierno.