La presidenta de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Cristina Ibarrola, ha acusado a la jefa del Ejecutivo foral, María Chivite, de que “será la candidata de un partido con profundas sospechas de corrupción y que pasará a la historia” por “callar ante el comportamiento que se investiga” del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
Estas declaraciones se recogen en un comunicado difundido tras el Comité Regional del PSN, en el que Chivite ha oficializado que volverá a presentarse a la reelección como presidenta de Navarra y ha reiterado que continúa “creyendo en el PSOE” pese al “quien pueda hacer que haga” de Aznar y a las “no sé si casualidades o coincidencias” de los procedimientos judiciales que afectan al partido.
Ibarrola reprocha a la dirigente socialista que “vaya de víctima ante todos los casos, imputaciones e investigaciones por corrupción que acechan al Partido Socialista”. A su juicio, “es la misma estrategia que sigue Sánchez, algo a lo que nos tiene acostumbrados: echar balones fuera, sacudirse como sea toda sospecha, desviar la atención y no asumir ninguna responsabilidad política”.
En esta línea, sostiene que “nada justifica la posible corrupción que anida en su partido y carcome todos los valores que dice seguir defendiendo”.
La líder de UPN considera además que “Chivite no solo contribuye a silenciar y tapar las causas abiertas contra su partido, sino que también pretende tapar la verdadera situación de Navarra. Ha perdido todo sentido de la realidad y de la decencia política”.
Ibarrola enumera que “Navarra acumula la peor posición en valoración ciudadana de su sanidad; solo los canarios esperan más que los navarros para una cita médica; hay más de 25.000 demandantes de vivienda; los resultados académicos en la evaluación de PISA han caído; hemos pasado del primer al octavo puesto entre las comunidades con menos tasa de paro; la desigualdad abriendo brechas sociales cada vez mayores; las cifras de emancipación juvenil y siniestralidad laboral, las peores de España; la lista de espera para valoración de la discapacidad la peor también de la historia en Navarra; la criminalidad con un aumento muy preocupante...”. Ante ello, se pregunta “¿De qué alardea?”.
Asimismo, asegura que “la degradación moral y ética a la que estamos llegando impugna cualquier proyecto político que protagonice dicha degradación”.
Por todo ello, Cristina Ibarrola concluye que “Chivite será la candidata de un partido con profundas sospechas de corrupción y que pasará a la historia por haber defendido a Cerdán, primero, y luego por callar ante el comportamiento que se investiga de su mentor y valedor, imputado como supuesto líder de una trama de presuntos amaños de obras públicas y como supuesto cabecilla de posibles irregularidades en contratos de la SEPI y de otra trama para desestabilizar causas judiciales que afectan al gobierno”.