Illa alerta de un pulso global entre democracia y autoritarismo: Cataluña elige democracia

Salvador Illa alerta en Barcelona del pulso global entre democracia y autoritarismo y reclama un “radicalismo democrático” ante la deshumanización.

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El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa. David Zorrakino - Europa Press
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El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha advertido este lunes de que se está abriendo a escala mundial una confrontación decisiva entre sistemas democráticos y regímenes autoritarios. En este contexto, ha proclamado: “Cataluña elige democracia. La democracia es hoy nuestra principal causa”.

Durante la inauguración de la tercera edición del World in Progress de Prisa en Barcelona, ha recalcado que de esta pugna dependerá el modelo de vida y de convivencia de las próximas décadas: “O un mundo regido por el derecho internacional y las instituciones multilaterales o un mundo dividido en grandes bloques y regidos por la fuerza y la codicia”.

“Esto está en juego en Brasil, en Estados Unidos, en Europa y España”, ha enfatizado Illa, avisando de que hay quienes intentan afianzar la percepción de que la democracia ya no es capaz de dar respuestas eficaces ni de cubrir las necesidades de la ciudadanía.

Ha recordado, además, que históricamente todas las expresiones de autoritarismo han recurrido al miedo para justificar la erosión de las instituciones democráticas y la persecución del pensamiento crítico, la cultura y la ciencia “con la promesa de mayor seguridad”.

El president ha vinculado este discurso con “la misma falsa promesa que afirma que el mercado sin límites y reglas es la única fuente de prosperidad y progreso social”, y ha defendido que las democracias occidentales no deben delegar el progreso en actores que no atienden las demandas reales de la población.

“Radicalismo democrático” frente a la deshumanización

Por este motivo, Illa ha llamado a promover “un nuevo radicalismo democrático sin complejos” que aborde el fondo de los problemas mediante la razón, la ciencia, el coraje y una ambición transformadora, siempre desde el respeto a los valores humanos.

En un escenario de “refundación” global, en el que, a su juicio, se está deshaciendo el orden internacional nacido tras la II Guerra Mundial sin que haya cristalizado aún un marco alternativo, ha señalado que esta indefinición genera una etapa de incertidumbre con “peligros, riesgos pero también oportunidades”.

Ha instado a utilizar este momento para seguir avanzando, situando en el centro la dignidad y los valores de las personas, frente a lo que considera una “preocupante deshumanización y una política divisiva y de confrontación”.

Asimismo, ha subrayado que las instituciones y los gobiernos deben escuchar, proteger y dar certezas a la ciudadanía en tiempos de inestabilidad, garantizando cuestiones como vivir en paz; que la vivienda se conciba como derecho y no sólo como negocio; un sistema sanitario basado en la ciencia, universal y gratuito; un salario digno, y el sentimiento de pertenencia a una comunidad.

Collboni reivindica seguridad, convivencia y oportunidades

En la misma línea se ha expresado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que ha puesto el foco en las transformaciones aceleradas, los retos actuales y la creciente desconfianza hacia las instituciones, la política y el futuro, así como en la polarización y el auge de los extremismos, entre ellos el incremento de la extrema derecha “que explota los miedos y las inseguridades, y de planteamientos ultraliberales”.

Ante este panorama, ha defendido que la política democrática debe generar confianza y que ésta se construye garantizando la convivencia. A su juicio, los episodios de vandalismo vividos en Barcelona y en otras ciudades europeas en las últimas semanas demuestran que “el orden, la seguridad y la convivencia son condiciones indispensables para la democracia y el progreso”.

“No hay libertad sin seguridad”, ha remarcado Collboni, tras destacar que el sábado se pudo mantener la normalidad gracias a la prevención y a la coordinación entre los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana, cuerpos a los que ha agradecido su profesionalidad.

El alcalde ha añadido que la convivencia también se sustenta en las oportunidades, la cohesión social y unos horizontes de futuro compartidos, reivindicando que Barcelona ha sabido adelantarse con transformaciones que abren nuevos espacios en distintos ámbitos. “Hay que construir más vivienda, más vivienda protegida, y ante todo garantizar oportunidades económicas, también en las ciudades, buenos servicios públicos y barrios cohesionados”, ha concretado.

González Laya advierte del choque de fuerzas global

La exministra y presidenta del World in Progress, Arancha González Laya, ha coincidido en alertar del intenso choque de fuerzas que atraviesa el planeta y que, en su opinión, puede desencadenar transformaciones de gran calado.

Ha señalado, además del impacto de la tecnología, la Inteligencia Artificial y el avance científico, las posibles consecuencias derivadas de la nueva geopolítica del poder, como una ruptura de la cooperación, de la diplomacia y de los equilibrios económicos.

Todo ello, ha detallado, sucede en un entorno globalizado donde persisten desigualdades estructurales que alimentan el descontento social y en el que “el fin de los conflictos sigue pasando por la diplomacia”.

“Europa, nuestro continente, es hoy el laboratorio de este choque de fuerzas”, ha apuntado González Laya, advirtiendo de que este pulso puede desembocar en un escenario sin reglas, dominado por relaciones al mejor postor, o en otro que opte por adaptarse y reformar las instituciones internacionales, incluida Naciones Unidas, para evitar un conflicto abierto.

También ha avisado de que los periodos de incertidumbre son terreno fértil para quienes prometen supuestas transformaciones revolucionarias o refundaciones sociales: “Cuidado, porque, a menudo, sólo son fachadas para la captura autoritaria, para el control digital, para el desmantelamiento de pesos y contrapesos institucionales, y en último lugar para el fin de la democracia”.