El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha cerrado este jueves un acuerdo presupuestario con Comuns que permite al Govern asegurar la mayoría parlamentaria necesaria para aprobar los presupuestos de Cataluña, las primeras cuentas de la actual legislatura y una pieza clave para que el Ejecutivo deje atrás la prórroga presupuestaria heredada de 2023.
El acuerdo ha sido confirmado oficialmente por la Generalitat y por la líder de Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach. Con este pacto, el PSC suma los seis diputados de la formación y completa, junto al acuerdo ya alcanzado con ERC, los 68 escaños que marcan la mayoría absoluta en la cámara catalana.
La novedad política de última hora es precisamente ese entendimiento con Comuns, que termina de apuntalar una negociación presupuestaria que el Govern llevaba meses tratando de cerrar.
El acuerdo con Comuns da al Govern la mayoría
La Generalitat ha informado oficialmente del pacto con Comuns, que se centra especialmente en medidas vinculadas a vivienda, uno de los principales ejes de negociación exigidos por la formación de Albiach.
Entre los compromisos anunciados figura la creación de una Dirección General de Disciplina de Vivienda para reforzar la inspección y el control sobre incumplimientos normativos en el mercado residencial, así como otras medidas de refuerzo de políticas públicas en esta materia.
Ese acuerdo tiene una consecuencia parlamentaria inmediata: permite al Ejecutivo de Illa garantizar la mayoría absoluta necesaria para sacar adelante las cuentas. El PSC cuenta con 42 diputados; sumados a los 20 de ERC y los seis de Comuns, el bloque alcanza exactamente 68 escaños.
Hasta ahora, el Govern no tenía cerrados los apoyos suficientes para aprobar los presupuestos, una de las grandes pruebas políticas de la legislatura para Salvador Illa.
El precedente: el pacto con ERC
El acuerdo con Comuns llega después del pacto escenificado esta misma semana entre Illa y el líder de ERC, Oriol Junqueras, en una imagen conjunta en el Palau de la Generalitat que simbolizó el desbloqueo de una negociación compleja.
Ese entendimiento con los republicanos supuso un giro relevante después de meses de conversaciones y momentos de bloqueo entre ambas formaciones. Para el Govern, el apoyo de ERC era una pieza imprescindible, pero no suficiente por sí sola para garantizar la aprobación parlamentaria.
Entre las principales medidas incluidas en ese acuerdo figura el impulso a la línea ferroviaria Orbital, concebida para mejorar las conexiones entre municipios del entorno metropolitano de Barcelona sin necesidad de pasar por la capital catalana.
El pacto también contempla el refuerzo de la Agencia Tributaria de Cataluña mediante una inversión plurianual superior a 500 millones de euros destinada a mejorar su capacidad tecnológica y operativa, uno de los puntos políticamente más sensibles de la negociación con ERC.
Además, el acuerdo incorpora cambios en la gobernanza del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona para reforzar el peso institucional catalán en ese organismo.
La Generalitat llevaba operando con presupuestos prorrogados desde las cuentas aprobadas en 2023 durante la etapa de Pere Aragonès, una situación que limitaba la capacidad de planificación política y económica del Ejecutivo.
Con el doble acuerdo cerrado con ERC y Comuns, Illa logra encarrilar unas cuentas clave para consolidar la estabilidad parlamentaria del Govern, aunque la aprobación definitiva dependerá todavía del correspondiente recorrido parlamentario.