Centenares de inmigrantes han vuelto a instalarse este viernes en la playa de El Trampolín, en Ceuta, pocas horas después de que la zona fuera desalojada para poder llevar a cabo las tareas de limpieza y desinfección. En los últimos días, este arenal se ha transformado en el principal foco de la crisis migratoria que vive la Ciudad Autónoma desde la entrada masiva registrada los pasados 30 y 31 de julio.
A primera hora de la mañana, los inmigrantes —entonces todos de origen magrebí— fueron concentrados entre un espigón y el muro de la Planta Desaladora de Ceuta, mientras los operarios municipales comenzaban a acceder al lugar para limpiar y desinfectar. La Ciudad había condicionado este jueves la intervención de los equipos de limpieza a que se garantizara en todo momento la seguridad de los trabajadores.
Mientras los empleados, acompañados por agentes de la Policía, avanzaban con las labores de saneamiento y los inmigrantes que habían pasado la noche en El Trampolín esperaban en un área delimitada, empezaron a llegar otros grupos de inmigrantes, en este caso de origen subsahariano, muchos de ellos con bolsas de comida distribuidas previamente por distintas organizaciones no gubernamentales que atienden a estos colectivos.
En este contexto, y tal y como han señalado portavoces de entidades como Elin, los inmigrantes continuarán permaneciendo en la playa de El Trampolín mientras no dispongan de otro lugar donde poder pernoctar en condiciones mínimas.
Al filo del mediodía, una vez concluidas las tareas de limpieza y desinfección, los inmigrantes volvieron a extenderse por toda la playa. Numerosos grupos llegaron con casetas de campaña ya preparadas, mientras que otros optaron por volver a levantar las suyas utilizando distintos materiales encontrados en los alrededores de la zona.