Lula exige al Consejo de Seguridad de la ONU que cumpla su deber de garantizar la paz

Lula urge a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU a frenar las guerras y reclama un sistema multilateral más justo.

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Lula da Silva con Sánchez en la segunda jornada de la Global Progressive Mobilisation (GPM) KIKE RINCÓN - EUROPA PRESS

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha reclamado a los mandatarios de los cinco países con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— que asuman su responsabilidad y actúen para frenar los conflictos armados. “Por amor de Dios, cumplan con sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo”, les ha instado.

Durante su intervención este sábado en la segunda jornada de la Global Progressive Mobilisation (GPM), celebrada en Fira de Barcelona Gran Via, en L'Hospitalet de Llobregat, Lula ha urgido a estos cinco Estados a convocar una sesión del Consejo de Seguridad que ponga fin “con esa locura de guerras, porque el mundo no soporta más”.

El dirigente brasileño ha defendido la necesidad de un multilateralismo renovado, que sitúe la paz por encima de la fuerza y contribuya a “restablecer la credibilidad de la ONU”. Ha subrayado que corresponde a los miembros permanentes de Naciones Unidas impulsar un sistema internacional en el que las normas se apliquen de forma equitativa a todos los países.

Ha reclamado asimismo “Que los países desarrollados y en desarrollo estén en igualdad de condiciones en el Consejo de Seguridad, en el Banco Mundial, en el FMI y en la OMC”, y ha acusado a las cinco potencias con derecho de veto de haberse transformado en señores de la guerra.

Lula también les ha afeado que bloqueen avances en el seno de Naciones Unidas, puesto que “cuando uno aprueba una cosa, el otro la veta”. Ha insistido en que su propósito no es el enfrentamiento “ni con China ni con Estados Unidos”, sino promover paz, amor, fraternidad y un horizonte progresista para el planeta.

El sur global y la factura de las guerras

En su discurso, Lula ha denunciado que “El sur global paga la cuenta de las guerras que no provocó y de los cambios climáticos que no provocó. Se le trata como un jardín trasero”, y ha advertido de que no se debe traicionar la confianza de la ciudadanía, incluso cuando una parte importante de la población no se identifique como progresista.

El presidente brasileño ha iniciado su alocución agradeciendo al jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, tener “la valentía en no permitir que los aviones de guerra de Estados Unidos aterrizaran aquí y salieran de aquí para bombardear Irán”, en referencia a las bases militares en territorio español.

Ha recalcado que esta movilización progresista no puede limitarse a este encuentro, sino que debe interpretarse como el comienzo de un proceso más amplio para “restablecer lo más sagrado en el mundo, que es la democracia”. Ha animado a no temer el choque de ideas con la extrema derecha y ha instado al espacio progresista a desenmascararla.

Lula ha sostenido que la democracia no es un punto de llegada, sino una tarea cotidiana, y ha llamado a las fuerzas progresistas a ir más allá de los resultados electorales y ofrecer “beneficios concretos para la vida de las personas”.

“Tenemos que reemplazar el desaliento por el sueño de una vida mejor, el odio por la esperanza”, ha afirmado, apelando a que la movilización global progresista recupere la capacidad transformadora de estos movimientos y proyecte un futuro más justo.

La voz de Barbados sobre justicia y reparaciones

La primera ministra de Barbados, Mia Mottley, ha reclamado que se reconozca y se repare la herencia histórica del continente americano: “Hasta que abordemos el tema de las reparaciones, de las compensaciones, no vamos a poder tener una conversación honesta entre nosotros, ni siquiera siendo todos progresistas”.

Ha advertido además de que “la conciencia humana de aquellos que han salido de la pobreza "no funciona", porque quienes salen de la pobreza no miran hacia atrás a aquellos que siguen siendo pobres”.

Mottley ha destacado que en su país tienen claro que la democracia solo se consolida si “demuestra a los resultados a la gente”, y ha valorado que el sistema internacional haya permitido que Estados pequeños como Barbados puedan intervenir en la comunidad global dentro de un orden mundial libre.

“En este mundo necesitamos más justicia y más solidaridad. Y sin justicia y sin solidaridad no vamos a poder conseguir todo aquello que podría salvar este planeta, no vamos a poder conseguir todo aquello que va a sacar a la gente de la pobreza, ni vamos a mejorar tampoco las condiciones laborales de la clase trabajadora más pobre”, ha concluido.