El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha señalado este sábado en Logroño que “el valor determinante para renovar un Gobierno progresista” en las elecciones generales del 29 de noviembre “va a ser la fuerza que se dé a Frente Amplio”.
En una atención a los medios, minutos antes de intervenir en el acto del 40 aniversario de IU en La Rioja, Maíllo ha reivindicado el papel de su organización, “que siempre ha sido previsible”, recordando, como ejemplo, que “nunca se duda sobre nuestra posición política ante una huelga general, porque la hemos hecho siempre”.
“Somos -ha insistido- una organización que la gente sabe dónde va a estar, en qué lado y de qué lado, el de la gente del lado de la clase trabajadora. Y por eso estamos en Frente Amplio, porque es el instrumento determinante que va a determinar en las elecciones si hay gobierno progresista en nuestro país. Por eso necesitamos movilización en las calles, votos en las urnas y valentía en las instituciones”.
Ha reiterado también su respaldo a la huelga general del próximo miércoles 11, “que es para adquirir un derecho que no tiene la mayoría trabajadora y con propuestas políticas como las que tenemos en el Frente Amplio, donde la gente sabe que nosotros vamos a confrontar con los propietarios de más de mil viviendas que hay en nuestro país”.
“Estamos hablando de que apenas unos 16 proletarios tienen 180.000 viviendas. Y, por tanto, tenemos que tener una posición. PP y Vox van a defender a los especuladores. El Partido Socialista no se atreve a enfrentarse con ellos. Izquierda Unida y el Frente Amplio lo vamos a hacer. Y, además, tenemos una candidata que es un símbolo de esa lucha por la vivienda que es Ada Colau”, ha subrayado.
Desde ese “mandato popular de la unidad” para alcanzar “un mejor vivir” para la mayoría social, Maíllo considera que “en el apoyo que nos den al Frente Amplio va a estar la clave de un momento de disputa”, remarcando que “el PSOE no va a tener capacidad de articular ninguna mayoría, y va a ser Frente de Amplio, con el apoyo popular, el que determine ese futuro para España”.
Un horizonte, ha añadido, “que no pase por la reacción, por la eliminación de derechos, por la amenaza a las pensiones públicas que supone el Partido Popular y Vox”, y que, tomando como referencia lo sucedido en Estados Unidos y Brasil, le lleva a afirmar que “en España les vamos a dar también un revolcón, con el apoyo determinante del Frente Amplio como elemento diferenciador de lo que va a poder ser la posibilidad de gobierno progresista”.
Junto a ejes como “la conquista de derechos, reforma laboral, subida del salario mínimo, vivienda, blindaje de la sanidad pública, refuerzo de la dependencia”, ha enfatizado que “tenemos otro elemento diferencial, que somos la izquierda que se arremanga, que no va diciendo por ahí en X qué es lo que hay que hacer, pero no se hace, no vamos diciendo lo que decimos, sino lo que hacemos”.
“CONFRONTAR, NO POLARIZAR”
Ya en clave de precampaña, ha defendido que “el debate sirve no para polarizar, pero sí para confrontar”, citando como ejemplo la iniciativa del impuesto a los superricos -“ahora mismo el 1% de la población concentra el 26% de la riqueza en España”, ha recordado-, “a los que sí, vamos a crujir a impuestos, y que, claro, van a intentar descalificarnos”.
Frente a esas críticas, ha reivindicado que “el voto al Frente Amplio es el voto más útil”. “Por tanto -ha resaltado Antonio Maíllo-, confrontación total en el sentido ideológico y, sobre todo, menos ruido mediático y más debate de ideas para que la gente tenga muy clara cuáles son las consecuencias de que gobiernen unos u otros”.
Cuestionado sobre si la fragmentación de la izquierda puede pasarles factura en las urnas, el dirigente de IU ha recordado que “en Frente Amplio hay 15 organizaciones, es el proyecto más amplio de alianzas que se ha podido hacer y solo hay una -en referencia a Podemos- que no ha estado”.
“Hemos obedecido el anhelo de las clases populares y nos hemos unido. Ese valor va a ser premiado por un electorado que va a votar a un instrumento que permita ser relevante en el futuro. Y la relevancia en el futuro lo tenemos claro, no salen las cuentas yendo solo”, ha afirmado Maíllo, que ha vuelto a destacar “el valor simbólico que representa Ada Colau” como cabeza de lista.
En su opinión, Frente Amplio encarna sobre todo “un proyecto colectivo, coral, alejado de los fulanismos y de los egocentrismos y narcisismos de la política, es el instrumento más adecuado en el que se identifica la clase trabajadora, es la mayor y más amplia alianza posible que se ha hecho”.
“No ha estado quien no ha querido”, ha remarcado, subrayando que “ya está superada esa pantalla, eso es casi prehistoria pero evidentemente sí le puedo decir que hay una política narcisista que también impregna algunos dirigentes que se llaman de izquierda que condiciona mucho los acuerdos políticos”.
Ha contrapuesto, en este sentido, “la ambición del bien común, la ambición de que una sociedad se cambia no por líderes que somos efímeros, sino por proyectos colectivos y organizados que trascienden a los propios dirigentes” frente a un “narcisismo que ahora está muy de moda, llena audiencias, pero que pasará como pasaron también muchos otros dirigentes en otros periodos políticos”.