La Ciudad Autónoma de Melilla ha instado al Gobierno central a poner en marcha en su territorio los mismos procedimientos que se están aplicando en Ceuta para disminuir el número de menores extranjeros no acompañados bajo tutela, a través de su retorno a Marruecos.
En estos momentos, Melilla se hace cargo de unos 330 menores migrantes, una cifra que prácticamente multiplica por cuatro su capacidad considerada adecuada de acogida, fijada en 84 plazas.
El vicepresidente tercero del Ejecutivo melillense, Daniel Ventura (PP), ha denunciado el distinto trato entre ambas ciudades autónomas y ha cuestionado por qué no se replica en Melilla el modelo que, según ha señalado, ha permitido la repatriación de alrededor de 300 menores marroquíes en Ceuta.
“¿Por qué no se utiliza el mismo mecanismo que en Ceuta? Que lo utilicen aquí también. Nosotros hacemos los expedientes de repatriación, que en este caso la consejera de Políticas Sociales firma todos los días. Estamos hablando de muchos, y esos expedientes de repatriación utilícenlos con el mismo modelo”, ha reclamado.
Ventura ha contestado así a la delegada del Gobierno en Melilla y secretaria general del PSOE en la ciudad, Sabrina Moh, que había pedido al Ejecutivo autonómico que solicitara el traslado de menores migrantes a la península, aprovechando los instrumentos previstos en la normativa estatal para hacer frente a situaciones de contingencia migratoria extraordinaria.
El vicepresidente tercero ha rechazado esta opción al considerar que el envío de los menores a otras comunidades autónomas no atajaría el problema estructural y, además, podría incentivar nuevas llegadas. “Lo que ella pretende es que nosotros agilicemos todo lo que podamos para hacer ese envío de menores al resto de nuestro territorio nacional, con la parte tan negativa que eso tiene, porque además incentiva la posibilidad de que puedan seguir llegando menores en la misma línea”, ha argumentado.
Ventura ha recordado que las repatriaciones no pueden llevarse a cabo de forma colectiva, ya que la normativa obliga a analizar caso por caso la situación de cada menor y tramitar un expediente concreto. “Las repatriaciones no se pueden hacer masivamente porque la ley dice que hay que hacerlo de manera individual. Se tiene que hacer un expediente de cada uno de los menores, que es lo que se está haciendo y lo que se viene haciendo siempre”, ha precisado.
Con 330 menores atendidos frente a una capacidad óptima de 84 plazas, el Gobierno de Melilla reclama “una solución que permita aliviar la presión asistencial” y evitar que la ciudad siga soportando “una carga desproporcionada”.