Moncloa reivindica como un éxito el traslado de migrantes en Ceuta pese a las cargas y acusa al PP de una crítica “irresponsable”

El Gobierno sostiene que el movimiento simultáneo de 1.700 migrantes ha sido el operativo de estas características “más difícil” realizado en España y defiende que terminó de forma “cívica” y sin actos de violencia

4 minutos

La Guardia Civil organiza a los migrantes para su traslado al Puerto de Ceuta | Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

Última actualización

4 minutos

El Gobierno ha salido este viernes por la tarde a reivindicar el resultado del traslado de 1.700 migrantes al campamento provisional del puerto de Ceuta, pese a las carreras, momentos de tensión y cargas policiales registradas durante las primeras horas del dispositivo. Moncloa sostiene que la operación “ha salido bien” y subraya que se trataba del operativo de estas características más complicado afrontado hasta ahora en España.

El balance del Ejecutivo llega después de una mañana en la que las imágenes del traslado habían alimentado las críticas de la oposición. El PP calificó la operación de “caos absoluto”, mientras Alberto Núñez Feijóo describió Ceuta como un “polvorín” y defendió que la solución pasa por el retorno a Marruecos de quienes se encuentren irregularmente en España.

Moncloa rechaza esa lectura. Fuentes gubernamentales califican las críticas del PP de “irresponsables” y sostienen que están “fuera de la realidad”, porque el dispositivo pudo completarse en unas horas y, según su balance, no terminó con actos de violencia. El ministro responsable del mando único en Ceuta, Ángel Víctor Torres, ha hablado de una operación sin “altercados relevantes” y ha agradecido la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Moncloa pone el foco en la dificultad del operativo

El argumento central del Gobierno es la dimensión inédita del traslado. Según las fuentes gubernamentales, nunca antes se había movilizado simultáneamente a 1.700 migrantes en una operación de estas características en España. El Ejecutivo considera que haber completado el dispositivo en cuestión de horas constituye un resultado satisfactorio pese a los problemas registrados al comienzo.

La mañana, sin embargo, comenzó con una situación muy diferente. Cuando los grupos procedentes de El Trampolín llegaron a la playa de Benítez, numerosos migrantes comenzaron a avanzar hacia el puerto y parte de la multitud terminó corriendo. La Policía tuvo que incorporar refuerzos y efectuó cargas para contener a quienes intentaban superar el dispositivo de seguridad. Posteriormente, el traslado continuó en grupos más pequeños.

Moncloa explica esa tensión inicial por otro elemento que no estaba previsto en toda su magnitud: había más personas esperando acceder al puerto de las que permanecían habitualmente en las playas. Según el Ejecutivo, el anuncio previo de la apertura del campamento llevó a migrantes alojados en viviendas o asentados en los montes a desplazarse hasta la zona con la expectativa de conseguir una plaza.

El Gobierno y el PP chocan por el balance de la jornada

La valoración del dispositivo ha abierto un nuevo choque entre el Ejecutivo y el principal partido de la oposición. Feijóo ha responsabilizado a Pedro Sánchez de haber convertido Ceuta en un “polvorín” y ha insistido en que “el único camino posible” es el retorno de quienes permanecen irregularmente en la ciudad.

Desde Moncloa responden que no es legal efectuar devoluciones indiscriminadas y señalan que cada caso debe tramitarse conforme a la legislación. El Ejecutivo utiliza además la situación de los menores como argumento frente al PP: sostiene que el propio Gobierno de Ceuta, presidido por Juan Jesús Vivas, no puede devolverlos automáticamente a Marruecos porque está sometido a esas mismas garantías legales.

También Óscar López ha elevado el tono contra los populares. El ministro ha acusado al PP de estar “poniendo velas para que salga mal” mientras funcionarios y fuerzas de seguridad trabajaban en una operación que ha calificado de especialmente compleja.

La discrepancia no se limita, sin embargo, al enfrentamiento entre Gobierno y oposición. Sumar ha criticado las cargas policiales utilizadas para contener a los migrantes durante las primeras horas, introduciendo una diferencia dentro de la propia coalición sobre la gestión del operativo.

Las 1.700 plazas se llenan, pero miles siguen fuera

El operativo tampoco resuelve el principal problema de alojamiento. Las 1.700 plazas del puerto han quedado cubiertas, elevando a alrededor de 6.000 las personas alojadas en los distintos recursos habilitados por la Administración.

Pero el propio Gobierno calcula que entre 3.000 y 4.000 migrantes continúan fuera de esos dispositivos, después de elevar hasta aproximadamente 10.000 su estimación de personas que permanecen irregularmente en Ceuta. Ese cálculo duplica los alrededor de 5.000 que había manejado Interior semanas atrás.

Parte de quienes no consiguieron entrar en el puerto regresaron a las playas. La presión sobre Benítez y El Trampolín, por tanto, no ha desaparecido con la apertura del nuevo recurso, mientras el Ejecutivo continúa buscando emplazamientos para ampliar la capacidad de acogida.

Florentino Pérez lleva el apoyo del Real Madrid a Ceuta

En paralelo al operativo, Florentino Pérez ha protagonizado otra de las imágenes del día. El presidente del Real Madrid ha acudido al Palacio Autonómico acompañado por Pirri y por el director de Relaciones Institucionales del club, Emilio Butragueño, donde ha sido recibido por el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas.

Pérez ha trasladado el apoyo del Real Madrid a la ciudad y ha expresado su deseo de que Ceuta “recupere la normalidad lo antes posible”. Decenas de personas se concentraron ante el Palacio Autonómico para recibir a la delegación madridista.

La visita se produce después de la polémica generada por la camiseta de apoyo a Ceuta que varios jugadores del Real Madrid no mostraron durante un reciente homenaje. Pérez ha querido desligar ambos acontecimientos y ha explicado que el viaje estaba organizado desde hacía semanas con Vivas y que no se había preparado como respuesta a “ninguna noticia reciente”.

Así, Ceuta termina el viernes con 1.700 personas más bajo techo, miles todavía pendientes de alojamiento, un nuevo enfrentamiento entre Gobierno y oposición por la gestión de la crisis y una jornada marcada desde primera hora por las imágenes de tensión en las calles.