El Lehendakari, Imanol Pradales, ha apelado a Europa a redoblar sus esfuerzos para ser “un referente global de democracia, prosperidad, paz y libertades”, al considerar que, en el actual escenario internacional, “no caben medias tintas”. Coincidiendo con el 89 aniversario del bombardeo de Gernika por la aviación nazi alemana y la aviación legionaria italiana, ha alertado de que “la historia demuestra, tozuda, que todo puede volver” a suceder. “Si abrimos la puerta al mundo neoimperial, basado en bloques y esferas de influencia, estaremos perdidos”, ha subrayado.
En un artículo difundido en Linkedin con motivo del 89 aniversario del “trágico bombardeo indiscriminado contra la población civil indefensa” de Gernika, el Lehendakari reflexiona sobre “la razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón” y recupera dos citas: una del general Mola previa a los ataques sobre Gernika y otros municipios vascos, y otra reciente del entonces presidente de EE.UU., Donald Trump: “Si la rendición no es inmediata, arrasaré Vizcaya desde sus cimientos” y “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”.
El presidente del Gobierno Vasco destaca que “89 años y 6.000 kilómetros separan una frase de la otra” y remarca que proceden de “dos personas y dos épocas completamente diferentes, unidas por un mismo mensaje de amenaza: mostrar al mundo su capacidad de destruir miles de vidas en un instante”. “La historia demuestra, tozuda, que todo puede volver a producirse”, insiste.
Tras aludir a los conflictos de Ucrania, Irán, Líbano, Palestina, Sudán, Yemen o el Congo, describe que se trata de guerras y crisis armadas “que producen crisis humanitarias en forma de desplazamientos masivos, violaciones sistemáticas de derechos humanos, separaciones familiares, muerte y pérdidas humanas irreparables”. “Hijas e hijos que entierran a madres y padres. Padres y madres que entierran a hijas a hijos”, lamenta.
El Lehendakari recuerda que esta misma semana su Ejecutivo ha aprobado una declaración institucional por el 90 aniversario del primer Gobierno Vasco presidido por José Antonio Agirre, que “se empeñó en garantizar la seguridad de la población ante la amenaza bélica, el mantenimiento del orden público y la salvaguarda del respeto a los Derechos Humanos”. “Trató de humanizar la guerra y construir país”, resalta.
A su entender, ese legado “cobra especial significación” en la efeméride del bombardeo de Gernika, en la que el Gobierno Vasco reitera su compromiso “con la paz, los derechos humanos y el orden internacional basado en normas”.
Pradales vuelve a reclamar “el papel central” que Europa “debe jugar en la defensa de estos principios”, porque “en estos días de gran incertidumbre y volatilidad, no caben medias tintas”, y considera que la ciudadanía europea debe “luchar con más fuerza que nunca por los valores y principios fundacionales del proyecto común”.
“Por aquello que nos hizo sentir parte de un proyecto justo, abierto e integrador. Por aquello que hace que Europa sea un referente global de democracia, prosperidad, paz y libertades”, añade.
Compromiso ético y valores europeos
Imanol Pradales sostiene que la “trayectoria y convicciones más profundas” del Gobierno Vasco le impiden “contribuir a una Europa que abandone dichos valores fundacionales”. “No lo haremos. No daremos la espalda a aquello por lo que miles y miles de vascas y vascos dieron la vida. No renunciaremos jamás a la paz, la libertad, los derechos humanos, la democracia, la justicia social o la igualdad, que son la salvaguarda de una convivencia justa que respeta la dignidad de todas las personas”, afirma.
Subraya también que no “darán la espalda” al derecho internacional ni al multilateralismo, ya que “aseguran una relación entre países y pueblos basada en el respeto mutuo y las normas, un orden global que evite el retorno a las épocas más oscuras de la humanidad”.
El Lehendakari recuerda que, con motivo del 80 aniversario de la Corte Internacional de Justicia, el secretario general de la ONU advirtió de que “la fuerza del derecho debe prevalecer siempre sobre el imperio de la fuerza”.
“No todo vale. Si como europeos no tenemos este punto de vista muy claro y abrimos la puerta a un mundo neoimperial, basado en bloques y esferas de influencia, estaremos perdidos. Si no apostamos por una Europa democrática y próspera que ejerce su influencia como un verdadero actor político global, estaremos perdidos”, sostiene.
A su juicio, de lo contrario no habrá “nada que hacer”, porque siempre “habrá alguien más poderoso” que pueda ser “capaz de 'arrasarnos hasta los cimientos' o 'hacernos desaparecer como civilización' por sus intereses propios”.
Por ello, en “este día tan señalado para todas y todos los vascos” llama a “volver a defender y reivindicar la firmeza ética, la defensa de los valores y una brújula moral para seguir construyendo más y mejor Europa”. Aspira, concluye, a “Una Europa del bienestar y en paz”.
Memoria del bombardeo de Gernika
En su mensaje, el Lehendakari se muestra convencido de que “basta una orden para llevar el terror y el caos a todo un pueblo” y rememora la vivencia de un matrimonio de Elgoibar en “días de gran incertidumbre”, cuando “la Guerra Civil se abría paso por toda la península y los ataques se sucedían de manera continua, cada día con mayor crudeza”.
Relata su “reacción inmediata” y la del resto de la población para “protegerse a toda costa”, de modo que “se echaron por la carretera a caminar con lo puesto” rumbo a Forua, en “una travesía a la que se les iban sumando decenas de personas por el camino” y que, tras 16 horas de marcha, culminó con una imagen imborrable: “Las llamas de Gernika teñían el cielo de color naranja. La histórica villa ardía bajo las bombas de la Luftwaffe alemana y la Aviación Legionaria italiana”.