Rajoy reprocha a Sánchez el “gravísimo error” de estrechar lazos con China, una “dictadura” alineada con Rusia frente a Ucrania

Rajoy acusa a Sánchez de errar al acercarse a China y alerta, junto a Paulo Portas, del papel de Rusia, la OTAN y los retos estratégicos de Europa.

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El expresidente del Gobierno de España Mariano Rajoy EDUARDO SANZ-EUROPA PRESS

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El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha reprochado este jueves al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, haber cometido el “gravísimo error” de aproximarse políticamente a China, país que ha descrito como una “dictadura” alineada con Rusia contra Ucrania, que “no se corta nada” en respaldar regímenes autoritarios en América Latina, que compite con Europa en el plano comercial y que presiona a la UE con el control de materiales críticos.

Rajoy se ha pronunciado de este modo durante un coloquio con el exviceprimer ministro portugués Paulo Portas, moderado por la exministra de Exteriores Trinidad Jiménez, en el foro La Toja que estos días se desarrolla en Lisboa.

El exjefe del Ejecutivo ha admitido que con China “se puede comerciar”, pero sostiene que “algunos se están acercando” a Pekín “cometiendo un gravísimo error”, en alusión velada a Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno ha viajado recientemente de forma oficial al país asiático, en la que ha sido su cuarta visita en cuatro años, y ha sido recibido por Xi Jin Ping, que ha otorgado a España el estatus de socio estratégico dentro de la UE.

En su análisis, Rajoy ha subrayado que “China puede ser un socio para cooperar, puede ser un competidor económico o puede ser un rival, y en este momento China se ha convertido en un rival”. Para justificarlo, ha aludido al “brutal” desequilibrio comercial con el gigante asiático, recordando que España no exporta “ni el 2 por ciento” a China mientras este país se ha convertido en el “segundo país del que más importamos del mundo”.

Ha añadido que las compañías europeas encuentran trabas para entrar en el mercado chino, mientras que “ellos se benefician de las oportunidades que ofrece la Unión Europea”.

Otro aspecto que ha tildado de “muy peligroso” es la “sobreproducción masiva y subsidiada” de China, con “poco consumo interno”, que se vuelca en terceros mercados practicando “dumping” y generando fuertes tensiones en la economía europea. A ello ha sumado las “coacciones” ligadas al acceso a materias primas y componentes esenciales.

Críticas al apoyo de China a Rusia y a las dictaduras latinoamericanas

Rajoy ha insistido en que China es una “dictadura” que impulsa un “capitalismo agresivo” y de Estado. “Hay quien dice que Xi Jin Ping manda más que Mao y puede que sea así”, ha señalado, destacando como factor “muy importante” que China “está apoyando a Rusia en el tema de Ucrania, con absoluta claridad”.

En la misma línea, ha remarcado que el país asiático “está apoyando a las dictaduras latinoamericanas”. “No se cortan nada”, ha enfatizado, alertando de que esta realidad “conviene tenerlo en cuenta”.

Por este motivo, considera que la posición natural de España y del conjunto de Europa “debe seguir siendo con las democracias”, entre ellas Estados Unidos. “Si no, ¿con quién vamos a estar, con las dictaduras?”, ha planteado. Asimismo, ha reivindicado el papel de la OTAN como herramienta de defensa cuando la UE se vea amenazada, algo que, a su juicio, es compatible con desarrollar una política de seguridad y defensa “como Dios manda” y no mantenerla “arrendada” a EEUU, como, según ha dicho, ha ocurrido durante décadas.

Trump, los populismos y la necesidad de una Europa fuerte

Rajoy ha defendido que ni España ni Europa deben modificar su alineamiento estratégico pese a los vaivenes de Donald Trump, recordando que “no está escrito que esta situación sea eterna”. En su opinión, “aliarse con otros por razones coyunturales es un enorme error”, aunque el contexto actual no despierte “ninguna emoción”.

Además del desafío en materia de seguridad, ha enumerado otros retos para la UE: impedir nuevas guerras, proteger las democracias frente a “enemigos muy serios” como los populismos de “extrema derecha, izquierda y de extrema necedad”, y reducir la dependencia tecnológica de China y la energética del exterior, subrayando la paradoja de que Europa siga adquiriendo gas a Rusia.

En coherencia con este diagnóstico, ha señalado que, si se aspira a un mundo más justo, es imprescindible “denunciar” lo que sucede en países como Venezuela, de donde se ha marchado una tercera parte de la población, y también en China, un país que ha calificado de “estupendo” pero en el que no desearía residir “de ninguna de las maneras”.

En su conclusión, Rajoy ha reclamado que Europa hable con una sola voz y sume sus capacidades para convertirse en un verdadero actor global, advirtiendo de que el continente no puede permitirse que Rusia “se salga con la suya en Ucrania”. Ha recordado que el objetivo de Vladimir Putin es restaurar la gran Rusia. “Ha llegado el momento de mover el tablero y tirar adelante con determinación”, ha remachado.

Portas reclama grandes pactos y alerta de la alianza Rusia-China

El exviceprimer ministro luso Paulo Portas ha coincidido con Rajoy en que no se debe permitir que Rusia se imponga en Ucrania y ha pedido no olvidar que Putin ha librado 8 guerras en 25 años en el poder, todas ellas contra antiguas repúblicas soviéticas.

“Quien me dice que no va a tener la tentación de pasar la frontera de la OTAN y meterse en los países bálticos”, se ha preguntado, advirtiendo además de que la guerra en Ucrania se está convirtiendo en un asunto “exclusivamente” europeo debido a la “rara posición de aparente neutralidad” de EEUU, que en su opinión se traduce en un respaldo a Putin.

Portas ha suscrito los desafíos señalados por Rajoy y ha sumado otros cuatro. En primer lugar, el reto demográfico, alertando de que Europa corre el riesgo de pasar de ser el “viejo continente a un continente muy viejo”, al recordar que la edad media europea supera los 49 años y que España y Portugal rondan los 46.

Ante este escenario, ha abogado por forjar acuerdos hoy “no están de moda” entre el centro izquierda y el centro derecha para fijar políticas de vivienda, fiscales y migratorias de largo recorrido.

En segundo término, ha aludido al “problema serio de la innovación”, ya que Europa “saló del podio” en 2018. Como tercer reto ha citado la brecha de productividad respecto a EEUU, que sitúa a Europa 20 puntos por detrás, y, por último, la urgencia de impulsar fuentes de energía propias, como la nuclear o el hidrógeno verde, porque la UE no puede seguir condicionada por los conflictos en el Golfo Pérsico.

En este contexto, Portas ha recordado una lección aprendida de sus vecinos gallegos: “cuando viene tempestad hay que ponerse de perfil”, por lo que ha propuesto “comprar tiempo” en la coyuntura actual.

Así, ha defendido sostener la alianza con EEUU al margen de quién ocupe la Casa Blanca, porque Norteamérica es una “democracia” y Donald Trump no permanecerá en la presidencia para siempre.

También ha advertido de que la entente oriental entre Rusia y China es “más estable” que la que hoy mantienen EEUU y Europa, y ha censurado que el presidente estadounidense haya calificado a la OTAN de “tigre de papel”, ya que Vladimir Putin “escucha, registra y toma nota”.

“La crisis y tensión en la OTAN no nos conviene”, ha insistido, reclamando “paciencia” y tiempo, porque la gran diferencia dentro del triángulo formado por Rusia, China y EEUU es que este último país es una democracia.