La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha defendido este sábado la “vía inteligente” de Europa como respuesta al clima de presión, odio y miedo que, a su juicio, impulsa la extrema derecha en el terreno político, económico y social.
“Tenemos las capacidades, las posibilidades y la riqueza para hacerlo”, afirmó durante su intervención en la segunda jornada del Global Progressive Mobilisation (GPM), celebrado en Fira de Barcelona Gran Via.
Ribera sostuvo que el espacio progresista debe estar “bien organizado, ser generoso y anticiparse a los riesgos”, al considerar que muchos avances logrados en Europa no están llegando con la rapidez necesaria.
Confianza social, seguridad y energía sostenible
La también comisaria europea advirtió de los retos pendientes en materia económica, de seguridad y defensa, ámbitos en los que la Unión Europea ya ha comenzado a moverse, aunque considera que muchos cambios aún deben reforzarse para recuperar la confianza ciudadana.
En ese contexto, lanzó un mensaje político directo: “Estoy cansada de quedarme callada”, en referencia a lo que considera abusos procedentes de la extrema derecha.
Ribera dedicó además parte de su intervención a la política energética y reivindicó las energías renovables como herramienta central para reducir la dependencia europea de grandes potencias.
“Si queremos incrementar la independencia de Europa, esto pasa por la energía sostenible”, afirmó, tras cuestionar a quienes critican la intermitencia de las renovables recordando la volatilidad del petróleo y el gas tras la invasión rusa de Ucrania.