El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arremetido este viernes contra el acuerdo de gobierno suscrito entre PP y Vox en Extremadura, al entender que “traiciona” la trayectoria histórica de esta región, que ha sido tradicionalmente una “tierra de migrantes”.
Además, ha responsabilizado a ambas formaciones de obstaculizar el despliegue de las energías renovables y, en consecuencia, de poner freno al desarrollo económico de Extremadura. Así lo ha manifestado en una rueda de prensa conjunta con el presidente brasileño, Lula da Silva, tras la I cumbre España Brasil celebrada este viernes en Barcelona.
En esta misma comparecencia, ha denunciado que los partidos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal esconden un “recorte de derechos” bajo el paraguas de la desregulación. Un concepto “siempre abstracto” que, según Sánchez, implica desmantelar toda una red institucional y asociativa con la que PP y Vox discrepan. “La desregulación fue lo que nos trajo la crisis financiera de 2008”, ha recordado.
En este contexto, ha rechazado el pacto firmado la víspera, por el que la ‘popular’ María Guardiola volverá a ocupar la presidencia extremeña, mientras Vox logra una vicrepresidencia y asume dos consejerías: Familias, Desregulación y Servicios Sociales, y por otro lado Agricultura, Ganadería y Medio Natural.
CUESTIONA “DERECHOS DE CIUDADANÍA”
Sánchez ha subrayado que Extremadura ha sido históricamente una comunidad emisora de migrantes hacia otras zonas de España y al extranjero, y que este acuerdo “cuestiona los derechos de ciudadanía” que los extremeños han aspirado a ver reconocidos en los territorios donde se han asentado.
“Estoy convencido de que esos padres y esas madres cuando vieron a sus hijos partir, lo que deseaban es que las regiones y los países de acogida de esos extremeños les reconocieran derechos de ciudadanía. Y eso es precisamente lo que cuestiona este pacto” y por tanto “traiciona la historia de la propia Extremadura que es una tierra de migrantes”, ha censurado el presidente.
En su opinión, para que los jóvenes puedan quedarse a vivir y trabajar en la región es imprescindible generar condiciones y oportunidades suficientes, pero este acuerdo “de la derecha y la ultraderecha” va justo en la dirección opuesta, según el análisis de Sánchez.
LA REINDUSTRIALIZACIÓN, EN RIESGO
A su juicio, el pacto lo que hace es “frenar y oponerse al desarrollo de las energías renovables”, que son “sinónimo de reindustrialización”, poniendo “en riesgo” proyectos ya en marcha.
Sánchez sostiene que PP y Vox se han alineado contra las energías limpias que abaratan la factura de los hogares y de las industrias interesadas en instalarse en Extremadura, únicamente por “negacionismo climático”. También ha lamentado que mantengan esta postura en un escenario “particularmente difícil” marcado por la guerra de Irán y sus efectos sobre el coste del gas, el petróleo y la electricidad.
El jefe del Ejecutivo ha formulado estas críticas después de que PP y Vox pactaran “blindar la continuidad” de la central nuclear de Almaraz y “la eliminación de la ecotasa energética”. A su entender, estas decisiones suponen limitar las oportunidades presentes y futuras, “haciendo casus belli de la principal fuente de energía que tiene España”.
ANUNCIA RECURSOS CONTRA LEYES AUTONÓMICAS
Seguidamente, ha avisado de que, aunque “el papel lo aguanta todo”, el Gobierno de España recurrirá “con toda la fuerza del Estado” cualquier intento de trasladar este acuerdo a leyes autonómicas que afecten a los derechos y libertades de los extremeños. “Que tengan la total y absoluta garantía de que eso es lo que va a hacer este gobierno”, ha asegurado.
Ha remarcado que el Ejecutivo central actuará del mismo modo que en ocasiones anteriores, cuando gobiernos autonómicos de estas mismas fuerzas políticas trataron de “debilitar” el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo o “las estructuras de dialogo social regionales”.