La expresidenta socialista de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha denunciado este miércoles que "no hay derecho" a que en un país como España se encadenen dos accidentes ferroviarios de enorme gravedad en apenas diez meses, y ha advertido de que "habrá que depurar responsabilidades" tras la colisión registrada en la provincia de Toledo entre dos trenes de la línea Madrid-Sevilla.
La también exsecretaria general del PSOE andaluz se ha pronunciado de este modo en el programa ‘En boca de todos’ de Cuatro Televisión, en unas declaraciones recogidas por Europa Press, después del siniestro ferroviario ocurrido en Toledo, que ha provocado al menos 68 fallecidos.
Durante su intervención, Susana Díaz ha subrayado que "habrá que analizar esto cuando llegue el momento", enlazando lo sucedido con el accidente de Adamuz (Córdoba) del pasado mes de enero, en el que murieron 46 personas, y remarcando que se trata del segundo siniestro ferroviario que se produce "en la misma vía" en lo que va de año.
La exdirigente andaluza ha recordado que "hace 30 años" que está en servicio esta infraestructura de alta velocidad, y que actualmente soporta "el triple de trenes que hace 30 años", al tiempo que ha puesto el foco en que "los profesionales están diciendo que necesitan más medios" para garantizar la seguridad.
Díaz ha insistido en que la jornada debía centrarse en acompañar a las víctimas y a sus familias, pero ha recalcado que "habrá que depurar responsabilidades" cuando corresponda, porque "no hay derecho" a que "en un país como España" se hayan producido en diez meses dos tragedias como las de Adamuz y la de Urda (Toledo).
"No es de recibo", ha enfatizado la socialista, que ha explicado que sabe "cómo se siente mucha gente que todos los días", como ella, coge "ese AVE", por lo que comprende "el miedo que tiene la gente ahora mismo". "Esto es muy duro, y tendrán que asumirse responsabilidades", ha reiterado Susana Díaz, que ha añadido además que "gracias a Dios" viajó este pasado martes por la noche y que este miércoles no tuvo que subirse a ninguno de los trenes siniestrados.