El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), Jesús Aguilar, ha dado a conocer “NotificaMES”, una nueva herramienta desarrollada junto con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para monitorizar en tiempo real la disponibilidad de medicamentos esenciales. Este sistema, según ha destacado, coloca a España a la “vanguardia” en digitalización y en el cumplimiento del mandato europeo sobre información de fármacos críticos en escenarios de crisis.
“No es información sobre un mero listado de medicamentos, sino poder conocer con agilidad la existencia de medicamentos que se determinen como esenciales en caso de catástrofes, emergencias o una situación que requiera coordinación a escala europea”, ha afirmado, subrayando que la iniciativa permite adaptar el funcionamiento nacional al Reglamento (UE) 2022/123, que refuerza el papel de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) en la prevención y gestión de crisis sanitarias.
Aguilar ha explicado que ambas instituciones han venido trabajando “codo a codo” desde diciembre de 2024 para que el país disponga de la infraestructura tecnológica y operativa necesaria para poner en marcha esta solución. Tras un proyecto piloto realizado en oficinas de farmacia de Jaén y Zaragoza, está previsto que el sistema quede completamente desplegado en junio en todo el territorio español.
Funcionamiento del sistema NotificaMES en las farmacias
El vicepresidente del CGCOF, Juan Pedro Rísquez, ha detallado que, cuando se declara una emergencia o se detectan problemas de suministro en más de un Estado miembro de la Unión Europea (UE), la EMA elabora un listado de medicamentos críticos. A continuación, la AEMPS “informa a la organización farmacéutica de los mismos y ‘NotificaMES’ solicita esa información a todas las oficinas de Farmacia”.
De este modo, la farmacia comunitaria “recibe la solicitud” y remite los datos al sistema, que los traslada posteriormente a la Agencia “con información agrupada por comunidad autónoma”, ha señalado Rísquez. Ha insistido además en que, al tratarse de un proceso “automatizado”, no impacta “negativamente sobre la asistencia de los 2,3 millones de ciudadanos que son atendidos día a día en la farmacia” ni incrementa la carga de trabajo del profesional farmacéutico.
(HABRÁ AMPLIACIÓN)