Casi la mitad de los españoles desconoce desde qué cifras se considera hipertensión arterial

Casi la mitad de los españoles desconoce desde qué cifras se considera hipertensión, lo que dificulta su control y aumenta el riesgo cardiovascular.

4 minutos

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

El 44 por ciento de españoles no sabe con exactitud a partir de qué niveles se diagnostica hipertensión arterial y, de hecho, sitúa ese umbral por encima de las cifras aceptadas, que son 140/90 milímetros de mercurio (mmHg). Así se desprende de una encuesta elaborada por la Sociedad Española del Corazón (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC).

El presidente de la FEC, Andrés Íñiguez, ha subrayado en una rueda de prensa que este dato “es preocupante”, ya que revela que estas personas “no van estar bien controladas” si padecen hipertensión, a la que ha definido como “uno de los grandes problemas” de salud pública en España. Se calcula que en el país hay unos 10 millones de personas con hipertensión arterial y que tres millones de ellas lo ignoran.

El especialista ha recordado que la presión arterial es la fuerza con la que la sangre impacta contra las paredes de las arterias cuando el corazón se contrae y, posteriormente, cuando se relaja; estos valores se conocen como presión máxima o sistólica y mínima o diastólica. Las guías europeas consideran presión arterial “normal” la que se mantiene por debajo de 120/70 mmHg y definen una “zona gris” entre 120-140 y 70-90, catalogada como presión elevada, aunque sin llegar al diagnóstico de hipertensión.

El sondeo, en el que han participado 1.500 personas, también revela que el 39 por ciento no se toma la tensión nunca o casi nunca, y que las mujeres lo hacen incluso con menor frecuencia que los hombres. En concreto, el 39 por ciento de ellos se la mide al menos una vez al mes, frente al 31 por ciento de ellas, una diferencia que se relaciona con el papel tradicional de cuidadora de la mujer, que suele relegar su propia salud.

La mayoría de los encuestados (89%) es consciente de que un estilo de vida poco saludable incrementa el riesgo de hipertensión y un 88 por ciento sabe que esta patología aumenta la probabilidad de infarto, ictus y enfermedad renal. No obstante, menos de la mitad (48%) ha introducido cambios en sus hábitos para prevenir o mejorar la tensión alta.

Asimismo, el estudio muestra que menos del 50 por ciento de los participantes conoce el vínculo entre la hipertensión durante el embarazo y el riesgo de desarrollarla en etapas posteriores de la vida.

La necesidad de controlar la tensión de forma regular

Íñiguez ha insistido en que la sociedad tiende a restar importancia a las consecuencias de la hipertensión, pese a que incrementa de forma notable la probabilidad de sufrir un ictus o un infarto de miocardio. Ha reconocido los avances terapéuticos logrados en las últimas dos décadas, pero ha recalcado que “el mayor avance” sería concienciar a la población sobre la conveniencia de tomarse la tensión arterial con frecuencia para, si está elevada, poder controlarla mediante fármacos o técnicas intervencionistas.

Además, ha querido trasladar un mensaje de ánimo para fomentar el cuidado de la salud cardiovascular. “Por cada 10 milímetros de mercurio que descienda la presión máxima, o cinco la presión mínima, se va a reducir en un 20 por ciento la probabilidad de tener un evento cardíaco, en un 30 por ciento la probabilidad de tener un accidente cerebral hemorrágico o en un 40 por ciento la probabilidad de tener insuficiencia cardíaca”, ha señalado.

La enfermera del Hospital Universitario Fundación Alcorcón Estrella Barreñada ha indicado que “lo mejor” es medirse la tensión en un ambiente relajado, preferiblemente en el domicilio. En esta línea, la encuesta refleja que, entre quienes se la toman, el 52 por ciento lo hace en casa, el 40 por ciento en el centro de salud y solo un siete por ciento en farmacias.

Barreñada ha precisado que es recomendable realizar la medición al levantarse y que, para que sea fiable, deben haber transcurrido al menos 30 minutos sin hacer ejercicio, con la vejiga vacía y sin haber consumido estimulantes como café o té ni haber fumado. “Si tenemos la tensión alta, por lo menos debemos de tomarla dos o tres veces, y entre una y otra toma que pasen al menos dos minutos o tres. Si la tenemos bastante alta, la tomaremos tres veces y haremos una media”, ha explicado.

La enfermera ha puesto en valor el papel de la enfermería en el abordaje de la hipertensión, no solo mediante la toma de la presión y la revisión de los tensiómetros domiciliarios, sino también a través de la educación sanitaria, orientando sobre los hábitos de vida recomendados y verificando la adherencia a los tratamientos.

“Hay peligros que no te ves venir”: campaña de concienciación

Con motivo del Día Mundial de la Hipertensión, que se celebra este domingo, la SEC y la FEC han puesto en marcha la campaña “Hay peligros que no te ves venir”. Su objetivo es informar sobre la relevancia de la hipertensión, ayudar a la población a identificar si la padece, comprobar si está bien controlada en quienes ya tienen diagnóstico y fomentar la actuación precoz antes de que aparezcan complicaciones graves.

“Te cambia la vida”, ha relatado Joaquín Luis Enrich García, que sufrió un ictus derivado de la hipertensión. Ha señalado que lo fundamental ha sido modificar algunos de sus hábitos, evitando el tabaco, el alcohol y los alimentos ultraprocesados. “En términos futbolísticos, diría que me han sacado tarjeta amarilla, no me han sacado roja, pues oye, pues aprovecha y sigue jugando y tienes que cambiar ciertos hábitos”, ha afirmado.

Como mensaje final a la ciudadanía, ha insistido en que la clave está en la prevención, en no esperar a tener dolor para acudir al médico y en tratar la hipertensión desde el momento del diagnóstico. “No digas ‘ya si eso mañana voy’, no, hay que ir y tratarla”, ha aseverado.