Especialistas en paliativos reclaman una atención inclusiva y respetuosa con la diversidad sexual y de género

Una nueva guía europea adaptada al español reclama cuidados paliativos inclusivos y sin discriminación para las personas LGTBIQ+ y otros colectivos vulnerables.

3 minutos

Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

3 minutos

Un grupo de especialistas en cuidados paliativos ha versionado al castellano una guía promovida por la Asociación Europea de Cuidados Paliativos, en la que se recogen pautas dirigidas a profesionales, organizaciones sanitarias y sociales y responsables de políticas públicas para asegurar una atención que respete la diversidad sexual y de género.

El texto, titulado “Proporcionando cuidados paliativos y una atención adecuada al final de la vida a las personas LGTBIQ+”, ha sido adaptado por Cristina Lasmarías, Ignacio Borque y Enrique Martínez, y se ha dado a conocer este viernes en el XV Congreso Internacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL).

La publicación incluye recomendaciones para reforzar los conocimientos, las actitudes y las competencias comunicativas de los equipos asistenciales, integrar la perspectiva de género en la valoración de necesidades y promover entornos de atención seguros e inclusivos, evitando prejuicios y situaciones de discriminación en el ámbito paliativo.

Además, recoge propuestas de carácter organizativo y sugerencias dirigidas a las administraciones con el fin de potenciar la formación, hacer visible el compromiso institucional y disminuir las desigualdades en salud.

Según ha señalado la enfermera, investigadora y responsable de Planificación de Atención Intermedia en el Departamento de Salud de Cataluña, Cristina Lasmarías, la guía parte de la relevancia de que los profesionales sean capaces de reconocer todas las dimensiones de la identidad, la trayectoria vital y las relaciones de cada persona para poder ofrecer una atención ajustada a sus necesidades.

Paralelamente, el documento subraya que los profesionales han de tener presente que determinados colectivos afrontan obstáculos específicos que exigen una sensibilidad añadida. Así, el temor a sufrir discriminación, a que no se respeten los vínculos afectivos o a verse obligadas a ocultar de nuevo su identidad puede acompañar a las personas LGTBIQ+ cuando se enfrentan a una enfermedad avanzada o a la fase final de la vida.

Lasmarías ha remarcado que el objetivo de la guía es apoyar a los profesionales para identificar y corregir los prejuicios que pueden influir en su práctica, de manera que no se trata de diseñar una atención diferenciada para las personas LGTBIQ+, sino de garantizar que los cuidados paliativos se adapten a la realidad particular de cada paciente, sin que su orientación sexual o identidad de género condicionen la calidad de la asistencia.

Un cambio de enfoque en las instituciones

Durante la presentación del texto, la doctora en Antropología Social y responsable de Trabajo Social del ACE Alzheimer Center Barcelona, Pilar Cañabate, ha defendido la necesidad de un giro estructural en la forma de entender la atención. “La persona no ha de salir del armario, la institución sí”, ha afirmado.

La reflexión se ha extendido a otras situaciones de vulnerabilidad. En este sentido, la psicóloga del Equipo de Atención Psicosocial de la Fundación Instituto San José, Montserrat Pérez, ha centrado su intervención en las personas con discapacidad intelectual, reclamando para ellas el derecho a intervenir en las decisiones y a ser escuchadas durante el proceso de enfermedad avanzada y en el final de la vida.

A su vez, la coordinadora de la Unidad de Trabajo Social del Instituto Catalán de Oncología-Hospital Germans Trias i Pujol, Mercè Riquelme, ha analizado los desafíos que suponen para los equipos profesionales las nuevas realidades socioculturales.

En su exposición, ha instado a revisar las prácticas asistenciales con el propósito de asegurar un acompañamiento ético, compasivo y respetuoso con las creencias y circunstancias de cada persona. En este sentido, ha subrayado la necesidad de ofrecer flexibilidad clínica y mental, capacidad de escucha, tiempo suficiente y una actitud alejada del paternalismo.

Asimismo, ha recalcado que los profesionales no pueden limitarse a ser meros espectadores ante situaciones de desprotección, sino que tienen la obligación ética y legal de actuar como garantes de los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad.