Hallan un nuevo linaje celular en carcinosarcomas que cambia su clasificación y diagnóstico

Un estudio con secuenciación de núcleo único descubre un nuevo linaje celular en carcinosarcomas y propone una clasificación más precisa de estos tumores.

1 minuto

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

Un trabajo publicado en “The Journal of Pathology” ha replanteado el modelo biológico de los carcinosarcomas, tumores ginecológicos muy agresivos y difíciles de caracterizar, gracias a la aplicación de técnicas avanzadas de secuenciación de núcleo único.

La investigación ha estado dirigida por Belén Pérez-Mies, del área de Cáncer del CIBER (CIBERONC) en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, junto con el grupo de CIBERONC encabezado por Xavier Matias-Guiu en el Instituto de Investigación Biomédica de Lleida.

Tradicionalmente, los autores recuerdan que los carcinosarcomas se han definido como tumores “bifásicos”, formados por componentes epiteliales y mesenquimales. No obstante, su origen y los mecanismos de diferenciación continuaban siendo en gran medida un enigma, lo que dificultaba tanto su correcta clasificación como su diagnóstico.

Mediante el estudio de más de 96.000 núcleos celulares con secuenciación de RNA de núcleo único (snRNA-seq), el equipo demuestra que estos tumores no son entidades estáticas, sino verdaderos ecosistemas celulares con una notable plasticidad.

Los investigadores han detectado varios programas de diferenciación mesenquimal, entre ellos poblaciones de rabdomioblastos, osteoblastos y condroblastos. De forma especialmente novedosa, el trabajo describe por primera vez un linaje tenogénico, vinculado al tejido tendinoso, definido por la expresión de los marcadores SCX, MKX y TNMD.

“Uno de los hallazgos más importantes es que algunos tumores clasificados como 'homólogos' según criterios histológicos presentan en realidad programas de diferenciación heteróloga que no pueden detectarse mediante técnicas convencionales”, ha asegurado Silvia González, primera firmante del estudio.

Este resultado pone en entredicho los modelos diagnósticos basados solo en la morfología y abre la vía a una clasificación más afinada apoyada en rasgos moleculares.

Los autores subrayan que el trabajo pone de manifiesto el “enorme potencial” de las tecnologías de núcleo único para desentrañar la heterogeneidad de los tumores y revelar trayectorias de diferenciación que hasta ahora permanecían ocultas.