La presidenta del Sindicato de Enfermería (SATSE), Laura Villaseñor, ha acusado al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) de falta de rigor y transparencia en el recuento de las atenciones y consultas diarias en Ceuta tras la última crisis migratoria, tanto a la ciudadanía de la ciudad autónoma como a las personas migrantes.
“Las estadísticas aportadas por la Administración parecen no coincidir con la actividad diaria expresada por los propios profesionales, lo que, además, de no dimensionar bien la magnitud del problema, dificulta mucho el trabajo del personal al no quedar reflejadas todas las actuaciones realizadas”, ha asegurado Villaseñor, quien ha participado en la concentración de profesionales y ciudadanos celebrada frente a la Delegación del Gobierno.
Según SATSE en Ceuta, se ha puesto al descubierto la invisibilización del trabajo de Enfermería en Urgencias y en las áreas de atención rápida (fast track), donde la atención a pacientes no ingresados no se registra “en absoluto”. El sindicato denuncia, además, errores en los sistemas informáticos que hacen desaparecer pacientes de los historiales y anulan turnos completos de 24 horas.
El sindicato también alerta de que la asistencia en soporte papel en el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) a personas sin afiliación a la Seguridad Social queda fuera de los cómputos oficiales, dejando sin constancia procedimientos esenciales de Enfermería como curas, suturas o inmovilizaciones.
Por otro lado, la organización ha calificado de “mentira” los anuncios del Ministerio de Sanidad sobre la incorporación de 100 profesionales en Ceuta, precisando que en realidad se trata de prórrogas de corta duración de contratos ya vigentes, con fecha de caducidad a mediados de septiembre.
“De las cuatro enfermeras prometidas por el secretario general de Sanidad, Javier Padilla, como gran refuerzo, una plaza ha quedado vacante por falta de profesionales en paro, y los tres contratos firmados vencerán de forma inminente el próximo 16 de septiembre, dejando el servicio bajo mínimos”, ha denunciado Villaseñor.
Ante este “apagón de datos asistenciales”, SATSE ha puesto en marcha una investigación para seguir la pista a los registros en papel de los pacientes en los centros de salud. El sindicato subraya que esta labor de fiscalización coincide con la denuncia presentada por la organización tras prohibirse la entrada a sus representantes sindicales para saludar y respaldar a los profesionales en los centros sanitarios de Ceuta, “un veto que obstaculiza gravemente la labor de representación y asesoramiento de los trabajadores en un escenario de extrema precariedad laboral”, ha indicado.
Estabilidad laboral y zona de difícil cobertura
Villaseñor ha recalcado la “urgente necesidad” de garantizar mayor estabilidad y mejores condiciones laborales al personal sanitario destinado en Ceuta, con contratos de al menos seis meses, al considerar que es la única manera de que nuevos profesionales se trasladen a la ciudad autónoma y de evitar que los actuales opten por marcharse a otras comunidades.
En esta línea, ha exigido la aplicación del Real Decreto 118/2023 para que Ceuta sea reconocida como Zona de Difícil Cobertura y se pongan en marcha incentivos efectivos que permitan captar y retener profesionales. “Sin contratos de larga duración que acaben con la precariedad laboral no se podrán cubrir las bolsas de empleo que se encuentran actualmente vacías”, ha afirmado.
La responsable sindical ha reclamado igualmente una mejora retributiva y que el “sobreesfuerzo” realizado durante semanas, doblando turnos y acumulando muchas más horas de las previstas en su jornada ordinaria, sea compensado en el futuro “de forma justa”.
Ha insistido también en que es imprescindible reforzar las plantillas para que el personal actual pueda descansar y recuperarse de una situación que, a su entender, les está dejando exhaustos física, psicológica y emocionalmente.
Asimismo, Villaseñor ha puesto el foco en la necesidad de que los profesionales sanitarios dispongan de todas las medidas de seguridad necesarias para desarrollar su labor, tanto en el hospital y en los centros de salud como, especialmente, durante las visitas domiciliarias.
Por último, SATSE ha denunciado que se ha bloqueado la autorización para que su máxima responsable pueda visitar los centros sanitarios, amparándose en una supuesta situación de crisis sanitaria que, según critica el sindicato, después no se admite públicamente en los medios de comunicación. A su juicio, la Administración intenta ocultar la realidad y “amordaza” al sindicato más representativo del ámbito sanitario en España.