Una joven falleció el pasado lunes 5 de octubre tras sufrir una descarga eléctrica en la ducha de una vivienda de Antequera (Málaga). El 112 Andalucía recibió el aviso alrededor de las 15:00 horas por una persona que se encontraba inconsciente en el baño y los sanitarios desplazados hasta el domicilio confirmaron su muerte. La Policía Nacional y la Policía Local investigan las circunstancias del suceso.
Las primeras informaciones apuntan a que la descarga pudo producirse a través de la alcachofa de la ducha, aunque el origen técnico de la electrocución todavía no está determinado. La Policía contempla entre sus hipótesis que el inmueble pudiera tener una conexión irregular al suministro eléctrico, pero no ha establecido que esa circunstancia fuese la causa de la descarga.
Por qué una ducha puede ser un lugar de riesgo eléctrico
El riesgo no procede del agua por sí sola, sino de que una instalación o un aparato eléctrico presente un defecto que permita que una parte accesible quede sometida a tensión. En un baño, el agua y la humedad facilitan el paso de la corriente por el cuerpo y la piel mojada ofrece menor resistencia eléctrica, por lo que una descarga puede tener consecuencias especialmente graves.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión establece requisitos específicos para las viviendas que tienen bañera o ducha. Entre ellos figuran medidas de protección frente a contactos eléctricos y conexiones equipotenciales entre determinadas partes conductoras de la instalación.
Una de las protecciones fundamentales es el interruptor diferencial. Este dispositivo detecta una fuga de corriente y desconecta el circuito cuando se produce una diferencia entre la corriente que entra y la que retorna por la instalación. El reglamento español establece diferenciales con una corriente diferencial-residual máxima de 30 mA para la protección de los circuitos de las viviendas.
La puesta a tierra cumple otra función distinta: proporciona un camino para que una corriente de defecto pueda desviarse hacia tierra y facilita la actuación de las protecciones. El reglamento también contempla conexiones equipotenciales en los locales con bañera o ducha para reducir las diferencias de potencial entre elementos conductores accesibles.
Las normas establecen además zonas dentro del baño en función de su proximidad al agua y limitan qué equipos eléctricos pueden instalarse en ellas. Los aparatos permitidos en las zonas próximas a la ducha deben cumplir condiciones específicas y, en determinados casos, contar con protección diferencial adicional.
Qué hacer ante una anomalía eléctrica
Una descarga, incluso si parece leve, puede ser una señal de que existe un problema en la instalación o en un aparato. También deben revisarse anomalías como saltos repetidos del diferencial, chispas, zumbidos, marcas de quemado o elementos eléctricos que presenten un comportamiento anormal.
Ante cualquiera de estos indicios, la actuación segura es cortar la alimentación cuando pueda hacerse sin entrar en contacto con el elemento defectuoso y solicitar la revisión de un profesional cualificado. Las recomendaciones de seguridad eléctrica desaconsejan realizar reparaciones improvisadas, especialmente en espacios donde coinciden electricidad y agua.
En el caso de Antequera, todavía no se ha determinado qué originó exactamente la descarga. La investigación deberá establecer si existió un fallo concreto en la instalación, en algún elemento eléctrico de la vivienda o en otra circunstancia antes de atribuir el accidente a una causa determinada.