La magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 7 del Tribunal de Instancia de Alicante, en funciones de guardia, ha acordado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para tres de los arrestados por el crimen del empresario Jesús Tavira, de 63 años. El cuerpo del hombre fue localizado este martes en un aljibe de una vivienda de la partida alicantina de El Bacarot, enterrado bajo más de dos metros de hormigón, en avanzado estado de descomposición y con numerosas heridas de arma blanca repartidas por todo el cuerpo.
Los encarcelados son un matrimonio —un hombre y una mujer— y otro varón, todos ellos presentados ante la jueza por su presunta participación en el asesinato. Quedan investigados en una causa abierta inicialmente, y susceptible de nueva calificación, por presuntos delitos de homicidio, robo con violencia y daños.
El matrimonio se ha acogido a su derecho a no declarar, mientras que el tercer detenido sí ha prestado declaración, según ha informado este jueves el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).
Otro investigado ya estaba encarcelado
Un cuarto investigado ya se encontraba en prisión por otros hechos y no ha sido presentado ante la magistrada de guardia. Esta ha decidido inhibirse en favor de su compañera del Juzgado de Instrucción número 5 del mismo Tribunal de Instancia, competente para continuar con las diligencias, al tener ya abierta una causa previa por la desaparición del empresario, denunciada el pasado mes de marzo.
La Policía Nacional maneja el móvil económico como principal línea de investigación del asesinato de Tavira, cuyo cadáver fue hallado enterrado en esa vivienda. Según ha podido saber Europa Press por fuentes próximas al procedimiento, los agentes centran las pesquisas en desavenencias económicas, que habrían sido por “pocos” miles de euros, entre la víctima y el principal investigado, un empleado del negocio que dirigía el empresario.
De acuerdo con las mismas fuentes, dos de los detenidos contaban con antecedentes. En un primer momento, tras el hallazgo del cuerpo, fueron arrestadas tres personas: dos hombres y una mujer, a los que se les atribuyen los delitos de asesinato, daños por el incendio de vehículo —el coche del conocido empresario apareció calcinado en la zona norte de la ciudad días después de su desaparición— y robo con violencia, dado que en el momento de los hechos la víctima llevaba consigo diversos objetos de valor.
Posteriormente, un cuarto varón fue detenido por su presunta implicación en los delitos de encubrimiento y daños. Tres de los implicados son de nacionalidad argelina y uno de Gambia. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones de posibles colaboradores vinculados con estos hechos.
Origen de la investigación
Las diligencias policiales comenzaron tras la desaparición de Tavira el pasado 18 de marzo “en extrañas circunstancias”. Días más tarde, su vehículo fue hallado totalmente calcinado en la zona norte de Alicante. Desde el inicio, los investigadores descartaron que se tratara de una marcha voluntaria y pusieron en marcha una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido e identificar a los responsables.
En una primera etapa, las actuaciones se dirigieron hacia uno de los empleados del empresario. Tras declarar en dependencias policiales, este trabajador aseguró haber visto a Tavira el día de su desaparición salir del negocio acompañado por dos personas. Sin embargo, esa versión fue descartada más adelante por los agentes tras diversas comprobaciones.
Según la Policía Nacional, los indicios reunidos sobre la posible implicación de este trabajador en la desaparición del empresario resultaron “determinantes” para que los investigadores reforzaran la hipótesis “de un posible desenlace fatal”.