Patricia Ramírez, madre de Gabriel Cruz, el niño asesinado en 2018 por Ana Julia Quezada, ha decidido ampliar la denuncia por amenazas que ya tramita la Plaza 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Almería, incorporando ahora las lesiones y el daño causado a su integridad moral.
La propia Ramírez ha confirmado este paso y ha detallado que la ampliación de la denuncia, dirigida también contra la pareja de Quezada en relación con la supuesta preparación de un documental sobre el crimen, se formalizó el pasado 20 de abril.
“Creemos que es necesario que se califiquen, pues el daño es real, se ha producido y se sigue produciendo”, ha manifestado Ramírez, quien ha expresado su disposición a someterse nuevamente a una evaluación por parte de un médico forense para que valore de forma objetiva las consecuencias de unas actuaciones que “si no se previenen, nos destrozan continuamente impidiéndonos avanzar y tener calma”.
Ramírez ha precisado que la solicitud presentada ante el órgano judicial tiene como finalidad extender la instrucción para que se analice la dimensión lesiva de los hechos denunciados a la luz de las pruebas incorporadas durante el procedimiento, según recoge Prensa Ibérica.
Al mismo tiempo, en el escrito se pide al tribunal que tenga en cuenta el conjunto de las lesiones “no limitándose a las amenazas” que se denunciaron en un primer momento. “Yo denuncio los hechos en su conjunto sin poder separarse unos de otros”, ha subrayado Ramírez.
Con esta iniciativa, espera que el juez y la Fiscalía acepten la petición y permitan “evitar más daño dando un paso hacia delante”. “Ojalá atiendan a nuestra solicitud y sea un hecho que el estatuto de la víctima se aplica y se cumple adecuadamente con el fin de evitar situaciones tan revictimizantes, crueles y dolorosas para las víctimas”, ha concluido.