La cuarta jornada del juicio con jurado popular por el doble asesinato de Manzanares ha permitido este viernes escuchar el testimonio de familiares de las víctimas y de personas que estuvieron en contacto con ellas en las horas previas a las desapariciones de J.M.I.F. y J.M.G.B.
La pareja de J.M.I.F. ha narrado que empezó a alarmarse la misma mañana en que dejó de tener noticias suyas, al comprobar que no atendía sus llamadas, algo que, según ha indicado, no había sucedido nunca.
“Llamé varias veces y no contestaba. Jamás había pasado eso”, ha manifestado ante el tribunal. Tras intentar localizarlo sin éxito, avisó a la Guardia Civil y, al día siguiente, 23 de julio de 2022, se desplazó al cuartel de Manzanares para formalizar la denuncia por desaparición. En esas dependencias coincidió con J.C.V., señalado como principal responsable de las dos muertes.
Según ha explicado la testigo, mientras permanecía en el cuartel escuchó cómo el procesado ofrecía a los agentes distintas posibles explicaciones sobre el paradero de J.M.I.F., incluyendo hipótesis relacionadas con que pudiera haberse marchado voluntariamente o que hubiera escondido dinero.
La pareja del desaparecido ha trasladado al jurado que interpretó esas manifestaciones como un intento de desviar la atención de lo que realmente podía haber sucedido.
Asimismo, ha declarado que percibió a J.C.V. especialmente inquieto cuando ella se identificó ante los guardias como pareja de la persona desaparecida.
Los 50.000 euros entregados horas antes
En la vista también han comparecido los empresarios de La Solana que adquirieron una finca propiedad de J.M.I.F., en una operación en la que J.C.V. actuó como intermediario.
Uno de ellos ha ratificado que el 22 de julio, fecha en la que se pierde la pista de J.M.I.F., este y el principal acusado se desplazaron juntos a La Solana, donde les hicieron entrega de 50.000 euros en metálico como parte del pago de una finca vendida por unos 1,3 millones de euros.
Esa suma en efectivo se ha convertido en uno de los elementos clave sobre los que la investigación apoya la tesis de un móvil económico.
También ha prestado declaración un hermano de J.M.I.F., quien ha admitido que no tenía relación con él desde 2013 por discrepancias derivadas de una herencia y ha calificado su situación económica de “muy precaria”.
El testigo ha añadido que J.C.V. le entregó una pistola un día después de la desaparición de J.M.I.F.
Tras el hallazgo del cadáver de su hermano y la detención del principal acusado, informó a la Guardia Civil de que conservaba esa arma, al sospechar que podía guardar relación con los hechos, y la puso a disposición de los investigadores.
J.M.G.B. había prestado dinero al acusado
La sesión ha abordado igualmente la desaparición de J.M.G.B., ocurrida en 2019. Su hermano ha relatado que decidió denunciar al ver anómalo no tener noticias suyas cuando tenía previsto un viaje al extranjero, y ha señalado ante el jurado que la víctima había entregado diversas cantidades de dinero a J.C.V.
Tras la desaparición, llegó a reunirse con el principal acusado, sabiendo que había sido una de las últimas personas en estar con su hermano, con el objetivo de averiguar qué podía haber pasado.
El testigo ha subrayado que fue la posterior declaración de G.R.E., procesado como colaborador, la que permitió conocer el lugar exacto donde se encontraban los restos de J.M.G.B.
Según ha indicado, sin esos datos habría sido muy difícil localizar el cuerpo por la forma en que fue ocultado y por el emplazamiento escogido.
Petición de 46 años de cárcel para el principal acusado
La Audiencia Provincial de Ciudad Real juzga, con un jurado popular, los dos asesinatos cometidos con un intervalo de tres años.
La Fiscalía sostiene que J.C.V. acabó con la vida de J.M.G.B. en 2019 y de J.M.I.F. en 2022, en ambos casos en un contexto vinculado al dinero, y que posteriormente contó con la ayuda de G.R.E. para esconder los cuerpos.
El Ministerio Público solicita 46 años de prisión para J.C.V., al que considera autor de los dos asesinatos, y 19 años para G.R.E., al que acusa como cómplice en ambos hechos y al que aplica la atenuante de confesión por su colaboración con la investigación.