El Tribunal Militar Territorial ha impuesto una pena de once meses de prisión a un legionario destinado en la Brigada 'Rey Alfonso XIII' de la Legión de Almería por insultar, golpear y posteriormente amenazar a un sargento con el que mantuvo un enfrentamiento, al temer que este informara a sus mandos de lo sucedido.
La sentencia, consultada por Europa Press y ya firme tras la admisión de los hechos por parte del acusado, fija una condena de cinco meses de cárcel por un delito de insulto a superior en concurso con un delito de lesiones, y otros seis meses adicionales por un delito de insulto en su modalidad de amenazas a un superior.
Además, se acuerda su suspensión para empleo o cargo militar durante el mismo tiempo de la condena privativa de libertad, junto con una multa de 15 días a razón de cuatro euros diarios, así como el abono de una indemnización de 3.500 euros al sargento agredido.
De acuerdo con la resolución, los hechos ocurrieron sobre las 22,00 horas del 15 de septiembre de 2023, cuando el legionario, acompañado por otros efectivos, colaboraba con un sargento en el desmontaje y recogida de unas tiendas modulares instaladas con motivo de una merienda infantil.
En el transcurso de estas labores, el soldado se dirigió al sargento tratándolo de tú, lo que motivó la intervención de otro suboficial presente para recriminarle que no respetaba las normas derivadas del principio de jerarquía.
Fue entonces cuando el soldado encaró al sargento que le había llamado la atención y le espetó “cállate la boca, puto enano”, provocando que el suboficial se aproximara hasta su posición, momento en el que el legionario aprovechó para asestarle un fuerte puñetazo en el rostro.
Como consecuencia del golpe, la víctima cayó hacia atrás, mientras otros sargentos acudían al lugar para contener al soldado e impedir que el altercado se agravara. El suboficial sufrió una contusión en el pómulo izquierdo y en un dedo.
Cinco días más tarde, el acusado se dirigió en varias ocasiones al mismo sargento, “saltándose el conducto reglamentario”, con el propósito de forzar una conversación.
Ante la negativa del suboficial a acceder a su petición, el legionario lo siguió hasta el cuarto de baño, insistiendo en hablar y mostrando una “actitud violenta”. Al comprobar que el perjudicado mantenía su postura, lo amenazó con propinarle “una paliza” junto a sus amigos en la calle y con expresiones como “eres una chivata porque quieres dar parte de mí” o “si me llevas a juicio a ver quién gana, si tú o yo, porque voy a decir que tú me has pegado a mí para arruinarte la vida”.
Antes de la vista oral, el militar ingresó 3.200 euros en la cuenta del juzgado para hacer frente a la responsabilidad civil derivada de las lesiones y del daño moral ocasionado, además de consignar 300 euros en concepto de fianza.