Un jurado popular ha considerado este viernes, y por unanimidad, culpable a José J., apodado ‘Dinamita Montilla’, del asesinato de un joven en los Montes de Málaga en 2022 y del robo de sus efectos personales. Igualmente, lo ha declarado responsable de un delito de tenencia ilícita de armas.
Tras conocerse el veredicto, la Fiscalía ha reiterado su solicitud de 26 años de prisión en conjunto por los tres delitos, mientras que la acusación particular, que actúa en nombre de la familia del fallecido, ha elevado su petición hasta los 31 años de cárcel. La pena concreta quedará fijada en la sentencia que dicte el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado.
El jurado ha dado por acreditado que el procesado acudió a la finca de la familia del joven portando una escopeta y mantuvo con él una breve charla, cuando este se encontraba recogiendo algarrobas. Después, de nuevo “se vio sorprendido por la presencia” del acusado, que “lo había seguido”.
Una vez comprobada la “situación de soledad y desamparo” de la víctima, el acusado, “de forma inesperada”, le disparó con la escopeta a corta distancia, impidiéndole cualquier defensa eficaz. También se ha tenido por probado que, tras el disparo mortal, le sustrajo sus pertenencias.
La declaración de culpabilidad se apoya en el conjunto de diligencias practicadas, especialmente en el análisis de restos biológicos para identificar el ADN, así como en las pruebas testificales. Además, los miembros del jurado han rechazado expresamente la concesión de medidas de indulto y de revisión de condena.
Durante el juicio, el acusado negó haber acabado con la vida del joven y haber estado en el lugar de los hechos, y sostuvo que su implicación podría responder a “un montaje” por ser “crítico en redes sociales contra la justicia, la monarquía, la religión y la política”. “Ese es el único delito que cometí”, añadió.
Este asesinato se sumaría al historial delictivo que se le atribuye. ‘Dinamita Montilla’ ya fue sentenciado a más de 120 años de prisión por cuatro homicidios cometidos en la provincia de Málaga entre 1985 y 1987. Sin embargo, obtuvo la libertad definitiva en diciembre de 2013, al fijarse en 30 años el máximo de cumplimiento efectivo de la pena por acumulación.
Los avances en los métodos de la Policía Científica resultaron decisivos para seguir el rastro de los vestigios biológicos hallados en el escenario del crimen de este joven y vincularlos al acusado.