El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha expresado este jueves que se ha producido una “quiebra” en la confianza hacia el Ejecutivo central a raíz de la gestión de la crisis del ‘Mv Hondius’, el buque afectado por un brote de hantavirus en aguas del archipiélago.
Durante una visita para supervisar el avance de las obras de la Plaza Francisca de Gazmira, sus aparcamientos y el Hotel Escuela Monterrey, en el municipio de El Paso, Clavijo ha evitado aclarar si Coalición Canaria se plantea retirar su respaldo al Gobierno de Pedro Sánchez tras los últimos desencuentros: “Eso lo tiene que decidir el partido. Los compañeros, en su momento, se pronunciarán”.
No obstante, en calidad de presidente del Ejecutivo autonómico, ha insistido en que se ha producido “una quiebra” en la confianza que Canarias había depositado en el Gobierno central tras cómo se ha gestionado este episodio.
Interrogado sobre si considera que los españoles evacuados del crucero desearán regresar a las islas después del conflicto generado por la llegada del buque —“Tendrán que decidir ellos en su momento”—, ha apuntado que, de haberse encontrado entre los pasajeros, “le hubiese gustado que lo hubiesen evacuado lo antes posible, y no pasar cinco días en un buque con positivos o contagiados”.
Al ser preguntado también por el posible impacto de la actuación del Ejecutivo canario en el caso del ‘Mv Hondius’ sobre la imagen de las islas, ha recordado que Canarias, aun “sin preguntarle” su parecer, “hizo lo que hace siempre: ser solidaria y arrimar el hombro”.
“Canarias, como ha demostrado y sigue demostrando, es solidaria, está comprometida, pero Canarias quiere certezas, garantías, y sobre todo lealtad, que es lo que no ha habido”, ha subrayado Clavijo, remarcando que nadie “cuestiona” la solidaridad del archipiélago, que ahora, “pasados los días, ve cómo se le ocultó información y que no se fue leal con la institución del Gobierno de Canarias”.
En esta línea, el presidente regional ha sostenido que, a su entender, existió una “intencionalidad clara de apartar a Canarias” de la toma de decisiones en toda la operación, una postura que ha calificado de “injusta” frente a la cual el Ejecutivo autonómico se limitó a cumplir “su obligación”: “Defender a Canarias”.