Turno de tarde en el Congreso de los Diputados. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha regresado al Pleno para dar cuenta de los compromisos adquiridos por parte del Ejecutivo en la última cumbre de la Alianza del Tratado Atlántico Norte (OTAN), en el Consejo Europeo y en la cumbre de las Naciones Unidas sobre Financiación al Desarrollo. Tal y como se preveía, el presidente ha confirmado la posición de invertir el 2,1% del PIB en defensa.
Negociaciones discretas
Sánchez ha manifestado que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, solicitó, el pasado mes de junio, a los estados de la Alianza un compromiso para destinar al menos el 5% de su riqueza nacional a esta industria. Sin embargo, el Ejecutivo desestimó ese planteamiento porque “suponía un cambio radical”.
Argumentan que desde la administración nacional se “respeta el deseo legítimo de otros países de invertir el porcentaje que quieran”, pero reivindican “el derecho a no hacerlo en España”.
El presidente ha venido a explicar a los diputados que la Alianza marcó unos objetivos que cumplir por parte de cada Estado. En ese reparto, y con las capacidades establecidas, España sería capaz de responder con la cifra propuesta por Sánchez. “Me fío de lo que dicen nuestros técnicos de las Fuerzas Armadas”, ha sentenciado.
