Fátima Báñez ha regresado este viernes a San Juan del Puerto, el municipio onubense donde nació y al que nunca dejó de sentirse vinculada, para recibir su último adiós. La exministra de Empleo y Seguridad Social, fallecida a los 59 años en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), ha sido despedida por familiares, amigos, vecinos y numerosos compañeros de su trayectoria política, en una jornada en la que el recuerdo de quien ocupó uno de los ministerios más importantes del Gobierno de Mariano Rajoy ha convivido con el dolor por la pérdida de una vecina muy querida.
La parroquia de San Juan Bautista, un templo al que Báñez profesaba una especial devoción, ha acogido a las 16.30 horas la misa funeral presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez. La ceremonia ha precedido al entierro en el cementerio municipal, elegido por expreso deseo de la familia, que había querido abrir el velatorio celebrado durante la mañana en Huelva para que todas las personas que lo desearan pudieran presentar sus respetos, reservando la sepultura para la intimidad.
La despedida ha reunido a buena parte de quienes compartieron con Báñez sus años en el Gobierno y en el Partido Popular, pero también a representantes del mundo empresarial y a vecinos que la conocían mucho antes de su llegada a Madrid. Una coincidencia que refleja las dos caras de su vida pública y personal, la de una ministra que participó en algunas de las decisiones económicas y laborales más importantes de la última década y la de una mujer que conservó sus vínculos familiares y sociales con su pueblo.
Rajoy y sus antiguos compañeros de Gobierno, en el último adiós
El expresidente Mariano Rajoy ha acudido al tanatorio de Huelva para despedir a quien fuera su ministra de Empleo entre diciembre de 2011 y junio de 2018. Visiblemente afectado, ha reconocido ante los periodistas que nunca imaginó tener que desplazarse hasta la provincia por una circunstancia semejante.
"El motivo de mi estancia hoy en Huelva es un motivo por el que jamás en la vida me hubiera gustado estar y nunca creí que estuviera por esto", ha expresado el expresidente, que ha recordado a Báñez, por encima de su trayectoria política, como una "buena persona".
A lo largo de la mañana también se han acercado al velatorio la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, las exministras Ana Pastor e Isabel García Tejerina, el exvicepresidente del Gobierno Javier Arenas, la exalcaldesa de Cádiz Teófila Martínez y el vicesecretario del PP Elías Bendodo, entre otros antiguos compañeros.
También han acudido representantes institucionales andaluces y autoridades locales, entre ellos la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda; el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano, y la alcaldesa de San Juan del Puerto, Rocío Cárdenas.
Juanma Moreno revive el dolor de Adamuz
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha acudido a la ceremonia acompañado por su esposa, Manuela Villena. Antes de entrar en la iglesia, ha recordado su relación personal y política con Báñez, con quien compartió años de trabajo dentro del Partido Popular.
"Era una muy buena colaboradora, en los momentos buenos y en los malos. Compartí con ella muchas cosas, estamos muy apenados", ha declarado.
Moreno ha relacionado además el dolor por la muerte de la exministra con las consecuencias que el accidente de Urda ha tenido para otras familias y con el recuerdo todavía reciente de la tragedia ferroviaria de Adamuz, ocurrida en enero.
"Hemos vuelto a revivir el drama de Adamuz, que a mí me marcó emocionalmente. He hablado con algunas familias de ese accidente en estos días: están reviviendo todo", ha explicado.
El presidente andaluz ha señalado también que algunos compañeros políticos que deseaban acudir al funeral no habían podido desplazarse hasta Huelva debido a las dificultades de las conexiones ferroviarias con Andalucía tras el siniestro.
Garamendi despide a una compañera de diálogo y una amiga
El mundo empresarial también ha querido acompañar a la familia de la exministra. Entre los asistentes al velatorio se encontraba Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), institución a cuya fundación estaba vinculada Báñez desde julio de 2020.
Garamendi ha descrito a la antigua responsable de Empleo como una persona "generosa, ejemplo de diálogo y de la buena política", y ha expresado su tristeza por la pérdida de quien consideraba una amiga y una colaboradora cercana.
"Fátima fue una de las personas más generosas que he conocido. Una sabia y leal consejera y una amiga querida", ha señalado en un mensaje de despedida.
También ha acudido al tanatorio Lorenzo Amor, presidente de ATA y vicepresidente de la CEOE, junto a otros representantes empresariales que habían trabajado con Báñez después de su salida del Gobierno.
Su actividad en la Fundación CEOE le había permitido continuar vinculada a las relaciones laborales y al diálogo entre empresas e instituciones, un ámbito en el que había desarrollado buena parte de su trayectoria política. Precisamente se dirigía a Sevilla para participar en un acto empresarial cuando viajaba en el tren Iryo que fue alcanzado por un AVE de Renfe en Urda.
El pueblo que nunca olvidó
Más allá de los cargos públicos y las personalidades que han acudido a despedirla, San Juan del Puerto ha querido recordar a Fátima Báñez como una de sus vecinas.
La alcaldesa, Rocío Cárdenas, ha destacado que la exministra llevó el nombre de su localidad por toda España sin perder nunca el contacto con sus raíces. "Hoy San Juan del Puerto despide con una tristeza inmensa a una de sus hijas", ha expresado la regidora, que ha recordado la infancia de Báñez en la calle Río y su participación en la vida social y religiosa del municipio.
La exministra mantuvo una relación especialmente estrecha con la Hermandad del Rocío, de la que llegó a ser hermana mayor. También conservó sus vínculos con las tradiciones locales y con las amistades de su juventud, una faceta que el Ayuntamiento ha querido destacar durante esta jornada de duelo. En 2025, el Consistorio reconoció a su familia por la cesión de ganado para las capeas de la localidad durante años, un homenaje que Báñez agradeció públicamente.
Su familia ha trasladado su agradecimiento por las numerosas muestras de cariño recibidas desde que se conoció su fallecimiento y ha solicitado respeto para vivir el duelo con tranquilidad.
Una trayectoria política interrumpida por la tragedia de Urda
Nacida en 1967, Fátima Báñez desarrolló una larga carrera vinculada al Partido Popular antes de incorporarse al Consejo de Ministros de Mariano Rajoy en diciembre de 2011.
Durante casi siete años dirigió el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, desde el que participó en la reforma laboral de 2012 y en las principales negociaciones sobre empleo, pensiones y relaciones laborales de aquella etapa.
Tras abandonar el Gobierno en junio de 2018, fue alejándose de la primera línea política hasta asumir en 2020 la presidencia de la Fundación CEOE, desde donde continuó participando en iniciativas relacionadas con la formación, el empleo y el diálogo social.
Su fallecimiento en el accidente ferroviario de Urda ha provocado numerosas muestras de pesar dentro y fuera del Partido Popular, tanto entre quienes compartieron con ella responsabilidades institucionales como entre quienes la conocieron durante su actividad empresarial.
Este viernes, la despedida ha devuelto su historia al lugar donde comenzó. San Juan del Puerto ha acompañado a Fátima Báñez en su último viaje, después de una vida que la llevó desde una localidad de Huelva hasta el Consejo de Ministros y que terminó de forma inesperada en uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia reciente de España.