El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha manifestado su pésame y su “absoluta desolación” por el fallecimiento de la exministra Fátima Báñez en el siniestro ferroviario de Arduz (Toledo), en el que colisionaron dos trenes y murieron al menos 69 personas.
En una comparecencia ante los medios en la sede del Ministerio, Puente ha explicado que aún no ha podido contactar directamente con el marido ni con los hijos de la exministra, aunque sí ha hablado con la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, quien formó parte del mismo Ejecutivo que Báñez.
El titular de Transportes ha querido hacer llegar a la familia de Báñez, así como al resto de allegados de las víctimas, todo su cariño y cercanía. “No conocí a Fátima Bañez, pero desde luego me inspira cariño y simpatía. Lo lamento en el alma”, ha señalado.
Báñez, presidenta de la Fundación CEOE y exministra de Empleo y Seguridad Social en gobiernos del PP, viajaba en uno de los asientos del tren de la operadora Iryo que este miércoles fue arrollado por un AVE de Renfe. Ambos convoyes habían partido de Madrid con destino a Sevilla, ciudad en la que la exministra tenía previsto intervenir en un acto empresarial de la patronal andaluza.