"Esto se sabrá pronto": un ingeniero de Adif explica por qué Urda no será como Adamuz y cuestiona el mantenimiento de la línea

Antonio Martín Carrillo sostiene que los registros del centro de control ayudarán a aclarar la colisión entre Renfe e Iryo y pone en duda el mantenimiento de la línea Madrid-Sevilla

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Trenes accidentados en Urda (Toledo). Foto: Europa Press.
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El ingeniero y extrabajador de Adif Antonio Martín Carrillo ha asegurado este miércoles en esRadio que las circunstancias del accidente ferroviario de Urda (Toledo) podrán conocerse pronto, porque la información necesaria para reconstruir lo ocurrido está registrada en el centro de control de la circulación. A su juicio, esta circunstancia diferencia la investigación de la colisión entre los trenes de Renfe e Iryo de la del accidente de Adamuz.

"Esto se sabrá pronto. Está grabado en el centro de control", ha afirmado Martín Carrillo, quien ha explicado que, en este caso, los registros de los trenes permitirán contrastar la información conservada en el puesto de mando.

El ingeniero ha centrado sus explicaciones en el sistema de protección ferroviaria LZB, cuya función es mantener las condiciones de seguridad en la circulación y evitar que los trenes se aproximen indebidamente. También ha cuestionado el mantenimiento de la línea Madrid-Sevilla y ha reclamado explicaciones sobre los fondos europeos previstos para determinadas actuaciones.

"Si el LZB funciona, los trenes no chocan"

Martín Carrillo ha explicado que el LZB es un sistema de protección que supervisa la circulación y mantiene separados a los trenes. Su funcionamiento permite controlar las condiciones de marcha y actuar cuando se detectan situaciones que requieren una intervención de seguridad.

"Si el sistema funciona, los trenes no chocan. Es imposible técnicamente", ha afirmado.

El ingeniero ha manifestado su sorpresa ante la posibilidad de que este mecanismo no estuviera operativo en una línea de alta velocidad.

"Me cuesta creer que en una línea de alta velocidad se apague este sistema que mantiene a los trenes separados", ha señalado.

Según ha explicado, cuando el LZB deja de funcionar deben activarse las medidas de protección correspondientes. En su intervención ha mencionado las indicaciones en rojo y ha asegurado que, si el sistema cae, los trenes afectados se detienen.

Por ello, considera necesario aclarar qué ocurrió con este dispositivo y en qué condiciones circulaban los convoyes antes de la colisión.

Los registros del centro de control permitirán reconstruir lo ocurrido

Una de las principales cuestiones destacadas por Martín Carrillo es que el funcionamiento de los sistemas ferroviarios queda registrado en el centro de control.

El ingeniero ha señalado que esa información permitirá conocer las circunstancias del accidente y contrastarlas con los datos almacenados en los propios trenes.

Esta es, según su explicación, una diferencia relevante respecto a Adamuz. En Urda, considera que la investigación dispondrá de información registrada sobre la circulación de los convoyes que permitirá reconstruir lo sucedido.

Martín Carrillo ha insistido en que todos esos datos deberán quedar a disposición de la autoridad judicial.

"Todo tiene que estar a disposición judicial", ha afirmado.

"Había un dinero de la UE para Madrid-Sevilla"

El ingeniero también ha cuestionado el mantenimiento de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.

"Sabemos que el mantenimiento de la línea no se hizo como se debía. Había un dinero de la UE para Madrid-Sevilla, y eso no se hizo y no sabemos qué ha pasado con el dinero de la UE", ha señalado.

Martín Carrillo ha relacionado esta preocupación con las actuaciones que, según sostiene, debían haberse realizado en la infraestructura.

No obstante, ha reconocido que desconoce lo sucedido en el accidente y no ha establecido una relación directa entre las deficiencias de mantenimiento que denuncia y la colisión de Urda.

"Ha tenido que ocurrir una cosa o varias cosas a la vez"

Aunque sus sospechas apuntan al funcionamiento del LZB, Martín Carrillo ha reconocido que todavía no sabe qué ocurrió.

"No sé lo que ha ocurrido ahora", ha señalado.

El ingeniero considera que pudo producirse una anomalía o una combinación de circunstancias.

"Ha tenido que ocurrir una cosa o varias cosas a la vez", ha afirmado.

Por ello, ha explicado que será necesario examinar los desvíos, la infraestructura, los trenes y las vías, además del funcionamiento del sistema de protección.

Aun así, ha señalado que los indicios conocidos le llevan a prestar especial atención al LZB, sin descartar otras posibilidades.

"Me fío de mis compañeros de Adif al cien por cien"

Martín Carrillo ha expresado su confianza en los profesionales de Adif y en la información que recibe de antiguos compañeros.

"Me fío de mis compañeros de Adif al cien por cien", ha afirmado.

El ingeniero ha explicado que comparte la información que le llega de otros profesionales, aunque ha reconocido su preocupación por las circunstancias del accidente.

"Lo que veo como técnico no me gusta", ha señalado.

Finalmente, ha recordado el impacto que una tragedia ferroviaria tiene entre quienes han dedicado su vida profesional al sector, aunque ha subrayado que ese dolor no es comparable al sufrimiento de las víctimas y sus familiares.

Martín Carrillo confía en que los registros del centro de control, contrastados con los datos de los trenes, permitan conocer pronto qué ocurrió en Urda. Su explicación mantiene abiertas las distintas hipótesis técnicas, a la espera de que la investigación determine las causas de la colisión.