Madrid y el norte de España están experimentando un final de mayo con temperaturas históricas, propias de un agosto intenso. Las máximas superan los 35 ºC en muchas localidades y las mínimas, especialmente por las noches, dificultan el descanso de los vecinos. Esta situación, inusual para la época, ha disparado la demanda de piscinas y espacios de refresco, mientras los ciudadanos buscan aliviar el calor extremo.
Récords en el norte y alerta en el resto del país
Ciudades como Oviedo han registrado temperaturas de entre 30 y casi 35 ºC, cuando la media habitual es de 18,2 ºC. En Santander, los termómetros han oscilado entre 26 y 37 ºC (frente a una media de 20,8 ºC), y Bilbao ha sufrido jornadas de 28 a 36 ºC, superando ampliamente la media de 19,1 ºC. Estos registros incluso resultan extremos para el verano, según explica el meteorólogo Gabriel Valcárcel.
El pico de calor se trasladará este fin de semana al resto de España, con temperaturas que podrían rondar los 40 ºC. Solo la franja del Cantábrico verá un alivio parcial, mientras que la costa de Valencia también experimentará un ligero descenso respecto a los días previos.
Temperaturas del mar y efecto “sopa”
La Aemet ha destacado que el calentamiento del agua del mar está contribuyendo al aumento térmico. En Baleares, las aguas se sitúan entre 22 y 24 ºC, mientras que en el Cantábrico oriental y golfo de Vizcaya alcanzan entre 20 y 22 ºC . El efecto combinado del calor atmosférico y la estabilidad de los últimos días ha reducido la presencia de viento, favoreciendo el aumento de temperatura tanto en superficie como en zonas costeras. Estas anomalías se mantendrán probablemente hasta la próxima semana, aunque a partir del martes podría producirse un descenso progresivo en toda la península.
Un trimestre estival más cálido de lo habitual
Según la Aemet, los próximos meses de junio, julio y agosto registrarán temperaturas por encima de la media, especialmente en el norte y este de la península y de forma más marcada en las islas Baleares. Aunque no se esperan lluvias significativas, sí podrían aparecer chubascos aislados y tormentas en el norte peninsular y en zonas montañosas del este. Las anomalías cálidas no impedirán la presencia de periodos de alivio térmico de varios días, que permitirán a la población algo de respiro .
En cuanto a los meses previos, la Aemet apunta que mayo ha sido extraordinariamente cálido desde el día 18-20, tras un inicio de mes más fresco. Las precipitaciones han sido irregulares: abundantes en el centro y norte peninsular y escasas en el sur y los archipiélagos. Este patrón ha contribuido a una situación compleja en términos de incendios forestales y estrés térmico.
La combinación de altas temperaturas, noches tropicales y aguas cálidas convierte a Madrid y a gran parte de España en un epicentro de calor histórico para mayo, con riesgos para la salud y el descanso, mientras se anticipa un trimestre de verano con valores superiores a los normales, especialmente en el norte, este y Baleares.